domingo, 10 de mayo de 2015

Maria. punto y seguido

""""Ilusionada era poco, así comenzaba el viaje. Ganas de comerse el fin de semana y comerse muchas más cosas. En cuanto abrió los ojos, miró el movil. Esperaba un mensaje, un algo. Era temprano, podría estar durmiendo, así que le tocaba a ella dar los buenos días.  Escribió un Buenos días con cara sonriente.  La respuesta se hacía esperar. 
Siguió con los prepararivos, no quería dejar nada aa la improvisación.  En pleno vorágine de último momento un mensaje... " Buenos dias"
Qué tal? Yo acabando de llenar el coche.
"Ahora no puedo hablar" 
Maria buscó el número y le llamó.  Rechazo de llamada.  Y otra vez. Llamada rechazada. 
Un nuevo mensaje. ... " después hablamos".
No alcanzaba a saber o interpretar que pasaba. Se apoderó una sensación extraña de María, era como un aviso, una alarma, una señal de precaución.  No quiso oír,  no quiso ver, solo quería por una vez seguir su corazón y volar.  
Lucía un día expedido,  lleno de luz, alguna nube pero con el cielo azul. Pasó a recoger a su amiga y emprendieron el camino. 
Los kilómetros no eran distancia, era un viaje de placer,  su amiga a su lado y risas por compartir.  De vez en cuando miraba el teléfono,  ningún mensaje,. No pasaba nada, nada ni nadie le iba a estropear aquel viaje. 
Alguna parada que otra para conocer las zonas por las que  pasaban, saborear sus vinos y sus quesos. Y poco a poco se acercaba el destino.  Su amiga conocía la zona y a Maria le pareció un lugar mágico, especial. Se metieron por callejuelas, todo nuevo y al mismo tiempo familiar. Por fin aparcaron y fueron en busca del lugar en que iban a pernoctar las próximas noches.  En plena plaza,  viste a la catedral, la casa increíble, el aroma, el gusto..todo era perfecto.  Su amiga le dejó la a habitación grande, esperaba y desea a que  Maria la compartiera. Maletas arriba.  Ducha rápida y a tomarse una cervecita. Empezaba el fin de semana.  
Decidió llamarle, avisarle que habían llegado. El teléfono sonó y nadie respondió.  Al poco rato un mensaje de lo más extraño y a la vez revelador..." lo siento , no voy a ir"
Maria lo leía y lo releía, no podía creérselo.  Por qué?  Fue la primera pregunta. El sólo  respondió no puedo hablar,ya te lo explicaré.  
Una lágrima recorrió su mejilla, cayendo en la pantalla del movil.  No sabia que que hacer. .
Se levantó,  fue hacia su amiga y la miró  y le dijo , "no va a venir"
Queeeeee?"""" 
Su amiga la miró con cara de no entender nada. Maria le contó  la poca información que tenía. Ella misma tampoco sabia como reaccionar. Su amiga empezó a whasapearle y él  sugiriendo le a Maria que hiciese parar a sus amiga.  En un primer instante lo intento, o por lo menos  se lo planteó,  pero después de un rato, dejó que ella hiciese lo que creyese conveniente. Ya era hora de que alguien hiciese lo que ella no había tenido valor. 
De allí a una hora sonó el movil, era él. Maria dudó en contestar pero ... le pudo la curiosidad de que escusa o explicación tendría ahora.  Optó por no esconderse, ella no había actuado mal, y tampoco iba a negarle la oportunidad de que le volviese a mentir. 
De las escusas de él, esta era la mejor. Se había liado con su ex, casada y embarazada, y más cosas que no vienen a cuento contar. Maria sólo acertó a preguntar.. estas con ella?? 
Su respuesta más increíble.  "No, no sé. ...sucedió ". 
Maria mantuvo la calma.  Y siguió  en su línea,  "tu y yo no somos nada, era la intención de algo, tu sabrás,  cuando te aclares me avisas. Y otra vez me lo cuentas antes y no hago el viaje ne valde" 
Cómo siempre el tenia la historia bien montada y consiguió  que Maria se apiadara de nuevo. La confianza estaba rota, pero sabía que intentaría algo de nuevo. 
Maria necesitaba tiempo, espacio, no era capaz de saber si esa confianza podría retablecerse. 
El finde fue de lo más interesante , sin la presión del encuentro,  ni de ningún tipo de espectativas, Maria se reencontró con ella misma, con su amiga y con un lugar lleno de rincones mágicos.  
La vuelta a casa, fue un constante colocamiento de ideas,  de piezas, de saber a donde ir, de tranquilidad, de caminar....
Los días fueron pasando, y de cuando en vez se acordaba de él,  de sus conversaciones, de la empatia , de la conexión,  de tantas cosas que ahora parecían lejos,  distantes , mentiras, verdades falseada. ..Ya no sabia que pensar, solo olvidar. 
Pasó  una semana, y otra , y a la tercera,una llamada de él.  Maria ni se enterara, un mensaje... Hola guapa, perdona por como hice las cosas, me gustaría hablar.  Un día de estos te llamo.
Dos días después volvió a llamar, esta vez, Maria respondió.
  

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