sábado, 26 de marzo de 2016

Querido... tú. Cartas por escribir

Querido ...
No necesito decir tu nombre porque sabes quien eres, si es que me lees o leerás algún día.  Fuiste la persona adecuada en el momento equivocado. Llegaste a mi vida cuando creía tener todo controlado. Me descolocas te los muebles y el piso entero. Te fuiste primero como el que abandona el barco para volver a subirse en el próximo puerto. Perdí la cuenta de las veces que te bajaste y volviste a subir, pero jamás se me olvidará la última vez, que tras aparecer te tiraste al mar sin decir adiós y tw perdiste nadando en el inmenso mar. 
No fuiste tú,  fui yo quien te obligó  a irte sin flotador,  aunque la sensación  de decepcion y frustración me la quedé  yo. Me equivoqué  y lo reconozco. Y optaste por la manera más drástica de marcharte. 
Ahora, en la proa del barco, mirando las olas, desearía ese adiós de otra manera, pero no se puede volver atrás,  solo nos queda,si alguna vez decides subir aunque solo sea para tomar un vino surcarcando el mar, las cosas sean diferentes, más tranquilas y sin reproches.  
No se puede aplacar lo que una parte siente, solo entender lo que la otra, por el motivo que fuese, ha dejado de sentir. Y con el tiempo,  con el paso de los días,  volver a colocar los muebles y que nadie los vuelva a descolocar de esa manera. 
Fuiste y eres la persona correcta en el momento inoportuno, y quien sabe si se volverá a dar la oportunidad. Lo único que queda es haber sentido fuego que nunca se podrá apagar. 

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