sábado, 4 de abril de 2015

Maria.. vuelta a casa

María disfrutó de un fin de semana inesperadamente estupendo. Ni había salido como esperaba, pero le brindó la oportunidad de conocer a otra gente estupenda. 
A la mañana al despertar no se sintió rara,  ya que todos los malabares hechos y deshechos para aquel viaje y no había podido ponerle cara a todo lo que intuía y sr quedaba en el tintero. Recogió sus cosas, y maleta en mano, nos fuimos a la estación. Su silencio era mayor que el de otras veces, excesivamente pensativa aunque tranquila. Hablamos, porque no podía soportar aquel  estruendo de pensamientos, pero no me reveló  lo que por su cabeza rondaba. Decidí que todo tiene un proceso y el suyo había comenzado.  
El tren rugió al entrar,  un rugido melancólico que nos avisaban la vuelta a casa,  a la realidad después de unos días de desconexion.  
El viaje fue un poco más de los mismo que en la estación,  silencio, y grandes conversaciones con ella  para ella . Sólo deseaba verla bien y en eso era ella quien tenía la solución Llegados a destino nos despedimos y con raro sabor de que las cosas no salieran como planear amos, la vida es así.  Nos fuimos casa una para su casa. 
Maria en cuanto se vio son,  le llamó,  quería,  necesitaba hablar con él.  No soportaba la idea de más mentiras y que le estuviese tomando el pelo. Ya eran mayorcitos para tanta tontería. 
El la calmó,  volvió  de nuevo a engatusar la,  convencerla de que era maña suerte o que había ocurrido, que la próxima vez nasa ni nadie los pararía.... y si una tras otra le  disipó cualquier duda posible. 
Maria no quería juegos inútiles,  se había desnudado de alma, y se sentía vulnerable. No podía concebir que alguien pudiese tomarse a la ligera el pode que te da el que otra persona confie en ti, y él  menos. 
Aunque no tenia todo atado, decidió darle otra oportunidad,  advirtiendo que ya habían pasado cosas y que la próxima vez si el fallaba a su palabra no habría vuelta atrás.  El más sumisa y complaciente de lo habitual   acató sus palabras como si de un relicario se tratase. 
Y así en un tira y afloja fueron pasando la meses.  Y me gustaría contaros que él cumplió, que ella abrió  los ojos y que al final encontraron un punto en el camino.... pero no puedo adelantar hechos. La historia continua. .....por lo menos unos capítulos más. 
Maria ahora debiera poner en orden pensamientos y hechos y mirar lo ocurrido con perspectiva y no con el corazón.  En ella algo había cambiado, lo que ocurría es que nunca dejaba asignaturas pendientes y él estaba empezando a ser uno, y lo peor, no le estaba dando oportunidad de presentarse al examen y demostrar que ya no era una simple aprendiz, que había superado la materia con matrícula de honor y no por ayudarle  el profesor.  Ya era hora de acabar la carrera......



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