domingo, 31 de enero de 2016

Se hizo el silencio

Y se hizo el silencio.... no se oyó  ruido ni sonido. Atronador silencio. Silencio acompasado por notas inaudibles. Nada, no había melodía en aquel corazón roto, desde ese infernal estruendo,cayendo los trozos en el suelo. Rebotando cada decepción como martillo sobre el metal.
Y ahora silencio. Difícil de recomponer, difícil de oír y sentir. Imposible esperar tal desenlace. Silencio.
Y mientras miraba el suelo, su corazón en pedazos, no podía escuchar ni su respiración entrecortada de los sollozos producidas por las lágrimas que nos se detenían ni ante sus suplicas. 
A pesar de su constante revolución mental, no se escuchaba nada. Era como una película muda, donde todo se podía ver, pero no oír ni interactuar.
Allí de quedó  sentado mirando a su alrededor, conducido,  distraido y acurrucado por el silencio, que poco a poco le fue meciendo, introduciendo le en un sueño profundo sin retorno... y de nuevo silencio. 

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