viernes, 13 de febrero de 2015

Palabras

Hay palabras que hieren más que algunos hechos. Las palabras en si,  no son nada. Significan cosas, pero es en el contexto cuando adquieren la importancia correcta. 
Incluso la misma palabra que en diferentes tonos, puede ser recibida de muchas maneras. 
Normalmente intento que me resbalen, esas palabras que llevan malas intenciones cuando te las pronuncian.  Más que palabras, parecen insultos expulsados con fuerza, y sin embargo no son más que frases con exceso de intencionalidad latente. 
Y uno de esos dardos suaves pero efectivos, de palabras no mal sonantes, pero lo suficientemente certeras, que me tocó de pleno. 
Fue lanzado con desidia, casi sin esfuerzo, pero impacto en mi frente, hiriendome con la fuerza necesaria para que lo que parecía un rasguño, empezase a sangrar por dentro. 
No me dolió la herida, me dolió que me doliese. Que complicadas somos a veces las personas? Me dolió,  y aun me duele ahora, y me duele más,  si paso la manos por la frente. 
Las palabras son palabras, y no por querer sabemos ordenarlas mejor. A veces fluyen, salen sin pensar, sin meditarlas el tiempo oportuno.  Y así, hieren más profundo, y por mucho que intentes explicar la gran capacidad de dañar,  el lanzador, orador, no entenderá nuestra herida sangrante. 
Las palabras, las lleva el viento, lo que permanece es el recuerdo, las sensaciones al leerlas, al escucharlas. Los olores mientras nos hieren,  el momento de debilidad...Y ahí se clavan al alma, sin poder arrancarles, hasta que el tiempo pase, mucho tiempo y todo se borra,  difumina, al igual que nuestras ganas de hacer caso a palabras envenenadas de rencor.
Las palabras.... Gran poder tienen y muchas veces en manos además usadas, son usadas erróneamente... A veces hay que ponerse un paraguas y que resbalen esas...... Palabras...



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