lunes, 12 de octubre de 2015

Llueve

Llueve, hacia tiempo que no llovía.  He preparado el café y me sentado en la terraza a disfrutar del inicio del día mientras no deja de caer agua. Con el ruido de las gotas chocando contra el suelo como única compañía.  No es un silencio, es melodía que no interrumpe mis pensamientos. 
Me he puesto a recordar lo que soñé esta noche. Soñé contigo, raro pues nunca antes habías entrado en mis sueños.  Ha sido extraño, un taco peculiar, ya que se colaron personas que hacía tiempo que no veía,  personas que entre ellas no se conocían,  y allí estabas tu en medio de tanta gente. No entiendo de sueños y menos aún le he buscado cualquier posible significado. Sólo era un sueño. 
Normalmente no recuerdo el viaje que hago durmiendo, cuando despierto no sueño tener presentes ni retazos. Tal vez tenga alguna explicación que no dedico encontrar. 
Sigue lloviendo, y mis pensamientos me recuerdan a ti, no al sueño de año che,  sino que hacer, como gestionar los muros que levantas y los que yo me topo cada vez que me acerco. 
Llueve. Miró la lluvia. Cae ajena a mi debate con mi cabeza, con migo misma. Sorbo el café,  reconfortan dome con su aroma y me dejo llevar de nuevo por la melodía de las gotas al caer.... 

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