sábado, 11 de julio de 2015

Maria.... Mario

Maria estaba harta de dar oportunidades a personas  que  no se lo merecían. Aquella noche no le apetecía salir, el ordenar su mundo le había llevado su tiempo.  Estaba agotada de no cerrar puertas y que  sólo dejaban entrar malos aires y corrientes.
Su amiga había venido de lejos y no iba a estar mucho tiempo, con lo que debiera de hacer un esfuerzo y salir a dar una vuelta. Se vistió son ganas sin pretensiones de ligar y menos de resaltar sus encantos.
Ella la esperaba en la zona de tapeo. Hacia una noche de esas de primavera que apetecía quedarse en terraza de charla hasta el amanecer.  Como siempre las cosas salen como salen, así que mejor no planear. Su amiga había traído a otra amiga a si vez. Maria la conocía, había coincidido ya un par de veces, y se toleraba bastante bien.
Después de un tapas y una buena charla siguieron el periplo por los diferentes locales y sus tapas. Finalmente  recalaron en un garito,  con buena música y muy bien rolo.  Maria conocía el local, aunque nunca había entrado. Y casualidad , era de un amigo de su amiga. La decoración le encantó,  el buen gusto para cada detalle...  estaba en un lugar ciudad o cada desorden con mimo para que fuese el caos perfecto.
Allí se quedaron las tres tomando la primera de migas,  auguraba noche larga. Al poco rato , la amiga de su amiga , desapareció,  un imprevisto. Así que empezó la noche de confesiones entre Maria y su amiga.
Entretenidas en hacer trajes,  arreglar el mundo y demas, no vieron la presencia del dueño y un amigo de este.  Eran tipos normales de apariencia, pero el amigo del del bar, tenía algo en su contra su nacionalidad, y no era por nada en partucular, pero Maria no podía con ellos. La verdad es que la charla con ellos fue animada, e incluso hubo diferencia de opinión entre la amiga  y Mario. Esta vez Maria defendió la opinión del caballero,ya que la compartía.  Al final , Mario y Maria congeniaron,  las horas pasaban y ellos seguían con temas de que hablar. Había química  entre ellos.
Como todo lo bueno era hora de despedirse y retirarse. Cuando Maria quiso despedirse de Mario,  el no estaba,  había desaparecido,  Maria se quedaría con las ganas de decirle adiós a quien le había amenizado la noche y especialmente la cena....  pero seria la última vez que se vieran  ? Todo apuntaba a aque si.



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