martes, 7 de julio de 2015

Ante el espejo

Me has puesto delante del espejo y no me dejas apartar la mirada. Sin imponerte y de manera dulce, tranquila, me desnudas. Me quitas la ropa, y la coraza que esta derruida por el paso del tiempo, pero pesa, y su peso ya es parte de mi. La retiras con sumo cuidado, y la dejas caer al suelo. Se hace añicos, imposibles de juntar.
Al no sentir su peso, me parece que salgo flotando. Me siento liviana, flotando, levitando.... pero no, tengo los pies pegados al suelo. Sigo en el mismo lugar, frente al espejo.
Sigues quitando capas se piel, despacio, para que no sienta frio, despacio pero sin pausa. Poco a poco veo mi alma desnuda y no puedo reprimir las lágrimas que brotan una tras otra. Intento mantener la compostura, estar derecha, mirar al frente.
Mi reflejo lo conozco, se lo que tengo delante, cruda realidad que no quería ver, o si quería pero el miedo me lo impedía.
Me miro,  y me voy encogiendo ante el espejo, haciendo pequeñita, un ovillo, siento frío ..... no quiero,no quiero, no quiero.
El miedo se ha apoderado de mi, y por primera vez lo llamo por su nombre, miedo. Te agacha junto a mi, y me abrazas. Siento que entro el calor entre tus brazos. Me susurras que puedo con esto y más,  alientas mi yo interior para que salga con más fuerza.
Necesito estar sola, pensar, escucharme a mi misma, saber donde quiero ir, donde quiero estar. Es hora de deshacer el ovillo, de ponerse de pie y mirar el espejo. Es  hora de enfrentar lo que he esquivado, es hora de enfrentar al miedo y dar un paso adelante.

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