viernes, 21 de febrero de 2014

Preguntas indiscretas

A preguntas indiscretas, respuestas sinceras. Es una buena filosofía. No suelo preguntar. Y menos si noto que alguien no quiere hablar de algo o la siento incomoda con ciertos temas. La gente debe contar lo que quiere y cuando quiere, siempre y cuando no mientan, sin necesidad de preguntarle.
Referente a las preguntas, a mi me cuesta un poco abrirme a la gente, confiar de buenas a primeras. Imagino que no lo hago porque me ghace sentir vulnerable y eso me da cierto miedo. También debo reconocer que cuando lo hago lo hago sin reservas. Y si alguien me hace ciertas preguntas no elude responder. Algunas de ellas hubiese preferido no responderlas, pero no se mentir,  así que siempre término por contar casi todo.
La cosa cambia cuando quiere fórmula la cuestión, no es de mi confianza, ahí uso la máxima de a preguntas embarazosas, respuestas anticonceptivas. Mi vida es mía y cuento de la lo que quiero y a quien me da la gana.
Si quieres preguntarme algo, hazlo libremente, y según mi respuesta sabrás en que nivel estamos. Y si no te convence mi respuesta, vuelve a hacerla de otra manera.
Cada día me convenzo más de que debiera poner en práctica algo que me decía mi abuela y que en estos tiempos de morbosidad y falta de ética tiene más fuerza; "Ante el vicio de preguntar, está la virtud de responder".
Tendré que aprender a callar un poco más. Difícil a estas alturas voy a cambiar.

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