viernes, 7 de febrero de 2014

A veces


A veces fallan las fuerzas, y te tienes que parar, preferirías detenerte y no seguir caminando. Desearías poder quedarte quieta, no pensar, poner la mente en blanco y simplemente que el silencio te envolviese y nada perturbara tu quietud. A veces te gustaría tirar la toalla y mandar todo a la mierda. A veces te gustaría gritar; Basta!!! A veces quieres poder dejarte caer, reconocer que no puedes, que estas agotada. A veces solo deseas no ser fuerte, poder aflojar...
A veces... pero no puedes, te detienes no para descansar, sino para coger fuerzas  y seguir luchando. No puedes evadirte porque el ruido de tu alrededor ensordece y no te deja concentrarte. No tiras la toalla, porque después la tienes que recoger, meter en la lavadora y tenderla. No gritas basta, porque gritar no es la solución, y nadie te oiría, nadie vendría a tu llamada. No te caes, porque si lo haces te levantas sola, y si recaes te vuelves a levantar y asi cada día.. No puedes ser débil, porque otros dependen de tu fortaleza y no puedes ni quieres fallarle...
A veces necesitas un hombro en el que llorar, pero ese hombro no está cuando le necesitas. A veces buscas un brazo en el que apoyarte, pero tu eres el brazo en el que se apoyan los demás. A veces solo buscas una mano a la que agarrarte, y esa mano se desvanece en cuanto aprietas fuerte. A veces...
A veces solo necesitamos un momento a solas con nuestros pensamientos, mientas las lagrimas recorren nuestras mejillas, sin que las detendramos. esas lagrimas son la liberación de lo que nos oprime el alma. Una opresión que no sabemos como explicar y a veces, a veces tampoco tenemos a quien.
A veces flaqueamos, solo un instante y nos parece una eternidad. A veces solo queremos volar, volar un ratito libres sin más. A veces... somos aves fénix, resurgimos de nuestras propias cenizas, a veces....

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