domingo, 22 de diciembre de 2013

Un pequeño cambio

Todo gran cambio empieza por un pequeña decisión. Un giro mínimo en nuestra cotidiana vida puede llegar a ser el inicio de uno enorme.
Necesitaba cambiar y no sabía por donde iniciarlo. Un día sentada en la silla de la peluquería, me miré en el espejo y ya no me identificaba con lo que veía reflejado. Aquella melena rubia formaba parte del pasado. Me giré y le dije a mi peluquera; "me lo cortas?". Sorprendida es poco, su cara decía algo así como estas loca?. Mi melena tenía unas dimensiones considerables y muchos años mimandola.
Mi seguridad, la descoloca, y supo que lo hacía ella o me iba a otro sitio. Y color?? Cambiemoslo por supuesto.
Decidí el color me puse en sus manos, manos seguras que contradecian su insegura mirada y llena de tormenta de pensamientos que no se atrevía a hacerme.
Mi melena, iba cayendo tapizando el suelo, llenandolo de mis experiencias del pasado. Cada tijerazo era un peso del que me iba deshaciendo, poco a poco me fui liberando, no era físico pero si del alma.
Término, mi linda melena rubia, se reducía a un corto pelo pelirrojo que me favorecí.  Y mi sonrisa triste se volvió alegre y grande. Había empezado el cambio, y a día de hoy continúa.


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