sábado, 24 de mayo de 2014

Espectativas, no gracias

 Es malo no tener espectativas?? No es que sea malo, pero decir que no tenemos espectativas es mentir. Todos tenemos y sobre diferentes cosas, lo que pasa es que cadá vez esperamos menos de ciertas personas y de algunas cosas.
Según nos hacemos mayores, perdemos esa inocencia y esa capacidad de sorprendernos gratamente de las pequeñas cosas que suceden cada día. Esa magia la perdemos y empezamos con espectativas sobre las cosas y deseando que ocurran de una manera u otra, siempre de la forma que esperamos.
Las espectativas no son malas, pero en exceso no son buenas. Cada vez que voy a hacer un viaje, intento planear lo mínimo, y dejar cosas a la improvisación y poco a poco descubrir cosas que no imaginaba. Quien dice un viaje, dice una cena, un paseo, o incluso un trabajo.
No he dejado de tener espectativas, sigo deseando superarme, mejorar, disfrutar y poder soñar despierta. Lo que si, no voy a dejar que las espectativas distorsiones las cosas y no me dejen recuperar la capacidad de sorprenderme.
Con el tiempo he aprendido, que cuando menos esperas, mas cosas suceden, y  cuando dejas que la vida te sorprenda te sorprende gratamente.
Es como cuando esperas un regalo, o que ciertas personas se acuerden de ti, o que acierten con el presente adecuado, y llega el día y esas personas se olvidan, o lo que te regalan no es lo que esperabas, querías. Así que no puedes fingir que te gusta, y la persona que te lo ha dado también se queda chapada. Así que cuando no esperas nada concreto, y menos que alguien acierte, suele ser una grata sorpresa solo el hecho de que se acuerden de ti y más que te regalen algo.
Al final todo se resume en lo mismo, tener mente abierta y los ojos abiertos y llenos de ilusión.
Yo espectativas, cada vez menos, lo que tengo es muchas curvas en la mente y muchas ganas de vivir.




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