domingo, 5 de octubre de 2014

Tarde de fútbol...

Alguna tarde que otra me toca fútbol y aunque no entiendo mucho me voy para allá.  Hoy,  es uno de esos días, aquí estoy, en el fútbol, bueno en las gradas, y viendo un partido amistoso de benjamines. El espectáculo de los niños esta bien, el que realmente da pena es el de los padres. Me han entrado ganas de largarme o empezar a ponerle las pilas, a los de la grada, que más que padres parecen ultras.
Reitero que es un partido amistoso, y aunque no lo fuese. Los niños tienen que pasarlo bien, jugar, adquirir  y fortalecer vínculos con otros niños, ser solidarios, competitivos. Y sobre todo compartir, saber ganar y saber perder.
Pero viendo los berridos de los padres, que chillan más que los  entrenadores.  pienso que estoy en una competición de alto nivel. Los reproches sobre sus fallos son reiterados y también los alientos, pero para mi gusto demasiado encima de los niños, que no pueden jugar libres.
Sigo diciendo,  era un partido amistoso, y parece el partido evasión o victoria, y no por los niños, sino por los padres,  que viven el encuentro convencidos que al acabar el partido le fichará el barca o el Madrid.
No se si esperan que les saquen de pobres, o porque realmente piensan que tienen en casa un Ronaldo o un Messi,  y puede ser... No quiero ser pájaro de mal agüero,  pero ni todos son unas hachas, ni hay tanto equipo para tanta estrella.
 Y es una recomendación sin ánimo de ofender a nadie, aquí venimos a que se diviertan los peques y no a que el ego d esos país se inflexión.



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