martes, 30 de septiembre de 2014

El tiempo....

Que te pasa? Nada, es cosa del tiempo.
Y con esa respuesta zanjo las posibles explicaciones que no se dar, ni me apetece hacerlo. Estoy cansada, no se si por el tiempo, que anda revuelto, o por el trabajo y demás circunstancias que estos días me rodean. Pero es más fácil echarle la culpa al tiempo, el tiene espaldas para aguantar nuestras quejas y no protestar pero hacer de las suyas.
Me levanto por la mañana y hace frio. La niebla cubre todo, no dejando divisar un burro a cuatro pasos, aunque el burro en cuestión tenga dos patas en lugar de las cuatro que debiera ser lo normal.  Mientras desayuno,  deseando que la niebla se disipe, y  no tengo esa suerte. El manto gris sigue estando ahí sin ganas de moverse.
Toca ir un poco abrigada, el fresquito se nota. Según avanza la mañana,  el sol,  asoma tímido, sus rayos se cuelan entre la niebla y las nubes juguetonas del otoño. Cuando se va acercando el reloj al mediodía el sol brilla en su plenitud, y el termómetro que hace unas horas estaba bajo, sube y sube,  hasta una temperatura que parece más propia de mayo que de finales de septiembre. A lo mejor es la apropiada, que yo no soy la más experta en meteorología.
Y con la tarde soleada, nos desprendemos de la chaqueta, y demás ropa que nos estorba, y que no hace tanto era tan necesaria para estar a gustito.  Y ese calorcito nos invita a tomar una cañita al sol, en la terracita.  Y ahí me quede,con el sol de frente, pero los días se van acortando y cuando quiero darme cuenta, la rebequita me hace falta. Y el calor de hace unos minutos,  se transforma en fresquito....
Y un día más,  el tiempo me trae loca. Qué pasa? Nada, o muchas cosas. Será cosa del tiempo. Ese tiempo que varía en el mismo día, y varía de martes a miércoles, de jueves a domingo. El tiempo que anda tan revuelto como yo, pero se serena  antes de que me acostumbre a ese revuelo, y cuando su serenidad es de máscara, estalla la tormenta.
El tiempo, ese tiempo que varía tanto, y al que le echamos la culpa de nuestro malestar, o cualquier cansancio, o mal humor.  Es más fácil  y el no va a protestar, y nosotros evitamos buscar las  verdaderas causas de nuestro malestar.
Qué te pasa? Nada, es el tiempo....



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