lunes, 11 de agosto de 2014

Corazas

Las corazas son para romperlas aunque a veces estén muy oxidadas. Llevar coraza no es lo mismo que llevar una máscara... La mayoría de las personas de una manera u otra nos ponemos una armadura para protegernos. A todos nos gustaría ir a pecho descubierto, pero así corremos el riesgo de ser diana de más de alguna daga envenenada.
Alguien me dijo, o escuché en algún sitio, que por que no puedas confiar en algún@s no puedas ha ello en ningún@. Y eso es cierto, lo que ocurre, es que las experiencias nos hacen desconfiados, y ello nos lleva a autoprotegernos, y a no ser nosotros mismos libremente.
Me protejo, y en muchos aspectos puedo afirmar que llevo una coraza, y el llevarla mucho tiempo se oxida. Y cuándo el metal se oxida es difícil sacarlo, aunque esa oxidación puede deteriorarlo dejando fisuras. Las grietas no son visibles, pero existen, pueden ser finas, casi inapreciables, y ahí están. Me creo protegida, que nada me hará daño, ni ninguna herida se infectara,  craso error. Mi mayor error es pensar que por esas grietas no se filtra el agua, el veneno, y demás sustancias que terminan por infectar la piel que lleva mucho tiempo encerrada tras esa coraza.
La piel empieza a rebelarse, a desear sentir el aire, a que se curen sus heridas, a exigirnos que nos depósitos del metal y nos visitamos prendas más livianas.
Nos resistimos al cambio, es difícil cuando pasamos de cierta edad,  son muchos años siendo de una manera,  protegiéndolos para de repente dejar de hacerlo.
Como decía antes, toda coraza termina por oxidarse o por romperse. Y esa rotura puede ser en el momento menos oportuno, o simplemente llega alguien que no vierte veneno,  ni dolor por esas hendiduras, sino esperanza, sonrisas y ganas de conocernos sin armaduras.
Cada uno lleva la coraza a su manera, pero en cierto modos todos llevamos una, pero siempre hay alguien que nos la quita, como nosotros se las quitamos a otros, aunque no nos quedamos al descubierto del todo.
Quienes somos, como nos protegemos, como actuamos..... Es consecuencia de las experiencias vividas, y esas pesan más que las ganas de ser libres y dejar de ir cargados con exceso de protecciones.
Podría prometer quitármelas del todo, pues algunas ya se has roto, o me las han roto. Pero no prometo lo que no sé si voy a cumplir.... Intentaré dejar alguna más por el camino....


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