domingo, 4 de enero de 2015

Fin de semana

Hacia tiempo que no disfrutaba un fin de semana sin prisas, sin tener que madrugar, de poder hacer nada, de que las horas pasasen sin prisa y sin lentitud, un sábado o domingo en lo que lo primordial fuese la tranquilidad y disfrutar de mi, para conmigo.
Estas fechas me agotan, y en el trabajo he tenido días de mucha complicación, por lo que hoy me define es; reventaa. Así estoy, cansada, agotada, muerta, sin ganas de nada, de querer solo descansar, aunque como soy un culo inquieto, no puedo culpar a nadie más que a mi. Arrastró todo ese peso de estos días, deseando que acaben y poder volver a la normalidad, a los horarios, a las comidas normales, a la tranquilidad diaria que también tiene sus sobresaltos.
Este finde he decidido no hacer nada. Me he levantado a las mil, he desayunando cuando debiera de estar preparando la comida y seguiré igual a lo largo del día, aunque con la suerte que tengo, habrá alguien que ose a perturbar mi morada con más de una impertinencia.
Mientras no suena el teléfono, ni llaman al timbre, ni me grita la vecina desde el balcón,  voy a tumbarme en el sofa, poner mi música preferida y deja rla mente en blanco, si puedo. Y si no puedo cerraré los ojos y dejaré que mi mente vague entre recuerdos y anhelos, entre imágenes del pasado y visiones de un mundo incierto., dejaré que el alma se separe levemente del cuerpo, para que este pueda descansar.
Si me llamas y esta apagado, estoy en mi momento zen, si tocas al timbre y no abro, es que o no estaré o he decidido tener sordera momentánea, y me gritas y no escuchas que responda,  es que no te he oído... Lo que que quiero decir es.... Que me dejes descansar,  que ya hablaremos mañana,  pasado o pasado mañana. Que a veces necesito tiempo para mi, y solo para mi. #hedicho.


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