sábado, 8 de noviembre de 2014

Las prisas

Las prisas no son buenas, y podido yo que últimamente no hago otra cosa que ir corriendo a todos los sitios, deseando que el reloj se detenga y por una vez llegar puntual. Porque aunque por mis actos de los últimos tiempos puede parecer, pero odio la imputualidad.
A lo que iba,  que el día tiene pocas horas para mi, o las que tienen no me llegan lo suficiente. A veces pienso que hago muchas cosas y otras que no no llego a ha er todo lo que quisiera.
Con las prisas, pues eso, hoy publique a tiempo la entrada, y la gente, la poca que me lee, ya reclamaba mi presencia. Aquí estoy intentando escribir y describir el porqué de mi tardanza.
Mi abuela me lo decía, vístete despacio que tengo prisa. Y que razón tenia la buena mujer, pues cuanta más prisa, con más calma hay que tener para hacer y pensar las cosas. Si vas corriendo, es normal que te olvides o dejes algo y no por ello llegarás antes. Ahora bien, si te paras dos segundos aunque creas perder el tiempo lo ganas.
Intento poner el consejo dado, en práctica, y aun así no me llega el tiempo y termino yendo de la ceca a la meca como una locomotora.
Necesito respirar hondo, pararme un momento y aplicar lo que decía mi abuela......  Y me voy que no llego y termino por ser tan impuntual que me enfado conmigo misma.
Las prisas no son buenas.... Para casi nada.



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