domingo, 16 de noviembre de 2014

Bueno y malo

Crees en el mal de ojo? No, no creo en eso como tal. Así empieza, mi conversación con mi amiga que está a muchos kilómetros, y el hablar de voz escasea, así que lo intentamos por escrito, con lo que eso se complica con gente como yo que hablo por los codos y más allá.
Me pregunta por el mal de ojo, eso quiere decir que las cosas últimamente no van muy bien. Antes de nada, decir, que las cosas malas no duran para siempre, y cuando menos lo esperamos se tornan buenas, y al revés.
A lo que íbamos, el mal de ojo y sus creencias, no creo en ello, pero si en el poder de las malas vibraciones, de los malos deseos de los demás hacia uno. Las envidias de la gente........
 Mi amiga cree que la están crujiente con las malas vibraciones y lo que más le fastidia es que no es consciente de hacer daño a nadie. Pero para que alguien no nos tenga en aprecio no tiene mucho que ver con que nosotros hayamos hecho o no hecho algo. Eso es como porque unos alimentos nos gustan más o menos, o porque nos atraen unas personas y rechazamos otras.
Intento explicarle, que a veces despertamos envidias, simplemente por tener el arrojo de luchar por nuestros sueños, por enfrentarnos a pruebas complicadas, por ir hacia delante sin retroceder. Esas envidias, que parecen ser ilógicas, no son más que provocadas por los miedos de los que no son capaces de arriesgar y prefieren culpar a los demás de sus fracasos.
No sé si recibís muchas malas vibraciones,  o por el contrario las provocais, pero con mi positivismo ternimo por cambiarlas y conseguir buen de ojo, así que si me deseos algo malo al final será bueno. Esto es como lo de ofender, no lo consigue quien quiere sino quien puede, y conmigo en ese terreno no se puede. Eso o tengo un buen amuleto o algo o alguien que me protege....Vete tú a saber.







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