viernes, 13 de junio de 2014

Exceso de sinceridad

A veces peco de exceso de sinceridad, a veces no, casi siempre.... Pero a estas alturas son muchos años conviviendo conmigo misma y no puedo cambiar. Cuando decido confiar en alguien,  no puedo ni quiero hacerlos a medias.
No hace mucho, confíe en alguien, y le conté cómo me sentía sin doblez, pensando que ella era igual de sincera conmigo,  como yo con ella. Hablamos de muchas cosas en general y en una en particular. Le creí cada una de sus palabras y así me desnude, no esperaba ni jna mentira pues la necesidad detalla era escasa.
Pasado el tiempo, otra persona se cruzó en el camino, y casualidades de la vida, no creo en las casualidades, la conocía. Y hablando de lo divino y lo humano, fue contándome cosas, y descubriendo sin buscarlo a mi amiga. Me callé que las cosas no cuadraban, necesitaba asimilarlo. Ahora desde la perspectiva que me da el distanciamiento, no se si exponerse a cada una de ellas mi punto de vista y reconocerles que tengo más información o simplemente pasar y que cada una descubra lo que quiera por si misma.
No se si es bueno, ser sincera, pero lo bueno es que no me pueden pillar en un renunció. Seguiré siendo como soy, aunque lo inevitable es potregerme un poco cada día y con ello volverme en cierto modo desconfiada.
Al final dejaré que cada una siga su camino como quieran y el tiempo les dirá si están acertadas o equivocadas, aun así, no creo que regalar los oídos para quedar bien, sea una manera dejalo, prefiero ser sincera y quedar mal, que quedar bien con una mentira.


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