Hacia tiempo que no me servía una copa y la disfrutaba en soledad. Pensaréis que soy una antisocial, o que tengo una vida tan sumamente triste que te tengo que beber sola. Algo habrá de verdad. La cosa es que tenia plan para salir, pero decidí hacerme la sueca, o fingir estar liada y quedarme en casa.
Últimamente o la compañía no me apetece, o no quiero, o que me apetece estar en casa, tranquila y relajada.
Me serví la copa, y mientras el hielo se derretia, su tintineo, ayudaba a que me imaginación volase y me relajase. Hacia mucho mucho tiempo que no me encontraba tan relajada. Silencio, libro en mis piernas y una copa en mi mano. Para muchos un plan aburrido, pero para alguien que lleva una semana de carreras, de contrarreloj contantes, de no tener ni un minuto para disfrutar de la tranquilidad, estará de acuerdo conmigo que no es tan mal plan.
La soledad no es mala, y más cuando se voluntaria y deseada. La aprecio, la disfruto y soy feliz , cuando estoy bastante solas conmigo misma. Y eso que mi yo interior y mi yo exterior tiene unos debates, que en ocasiones tengo que pedirles que bajen la voz que no dejan que me concentre en la lectura. .
No quiero extenderme mucho. Y no ordenador falta de ideas o palabras que plasmar, es que egoístamente quiero seguir disfrutando de este momento mío, de mi para conmigo. Habéis probado a estar a solas por elección y no por obligación y sentir una paz y un bienestar no conocidos? Pues de vez en cuando sienta muy bien. Además contigo mismo puedes tener conversaciones de lo más interesante y discusiones que mañana se habrán pasado y no se recordarán ni con pena ni gloria.
Hacia tiempo que. .............. y lo estoy disfrutando como nunca
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