domingo, 14 de diciembre de 2014

Amistad

La amistad no es estar todos los días llamando, o tener la necesidad de que te digan a todas horas lo importante que eres para alguien. Tampoco por mandar mensajes cada veinticuatro  horas  o menos, la amistad es mucho más y mucho menos que  eso.  La amistad es sentir parte de algo, de alguien, que formas parte de su vida y ella de la tuya. La amistad es ser libre para decir lo que quieras y poder escuchar lo que no gusta. La amistad es que pasen los meses y cuando vuelves a hablar no tener la sensación  de que el tiempo ha pasado.
La amistad es algo más que una palabra, es un vínculo de lazos fuertes, pero a veces una pequeña fisura la puede resquebrajar.
La amistad es como una planta, si los amigos son así.  Unos necesitan mucha agua, otros muy poca o casi ninguna. Algunos una vez por semana  y otros... pero todos necesitan buen abono, y que de vez en cuando demostremos que e e estamos aquí.  A la gente se le llena la boca para decir los muchos amigos que tiene, me alegro.... yo, conocidos muchos, amigos me sobran los dedos de una mano para contarlos. Es que lo bueno escasea y es un tesoro. Mis amigos son pocos pero valen mucho y siempre están aunque parezcan un tanto ausentes. ..con ellos es como si ayer estuviésemos de cañas, risas y confidencias, así son mis amigos.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Regalos que hacen recordar

Nunca creo en las casualidades, y el destino es alguien que baraja las cartas que nosotros jugamos. En mi vida las casualidades son muchas, con lo cual empiezo a pensar o que tengo el don de acertar o estar en el sitio oportuno en el momento desadecuado.
Hace más o menos un año, que alguien le regale algo, no me dio las gracias, ni me llegó a decir si le gustaba,  ni tan siquiera si el paquete llegará a su destino. Supuse que nunca fue entregado, aunque me resistía a creer que lo recibiese pero jamás aceptaría a decirme que era de su agrado. El tiempo pasó y en cierto modo desconecte de esta perdedora y de su falta de empatía. Y hoy tiempo después, casi un año para ser exactos, me encuentro con una foto,  cosas del azar, ese mismo azar que me lleva a ver,  oír y ser partícipe de lo que no debiera, o si.
Esa foto, cae en mis manos por azar, y al verla me alegré de tener noticias de esa persona que en otro momento fue importante. El estar ocupada y apurada no reparé demasiado en la foto,  además era parte del pasado. Como a veces soy de efectos retardados, reacioné tarde, y en cuanto pude revisé la fotografía de nuevo. Me quedé sorprendida,  llegaba mi regalo, en una foto de hacia meses, y aunque quise buscarle sentido me fue imposible entenderle.
Cuando doy o realizó un regalo es porque así lo siento, y así lo hago. No espero que me lo agradezcan toda la vida, pero si que se muestren naturales y si le gusta el presente en si, me han llegar su bienestar. En este caso no fue así, y tampoco espero que lo haga ahora, pero que le hace a una persona a llevar el regalo de quien quieres borrar de tu vida?
Yo había olvidado cosas, recuerdos, momentos.... Pero tu a pesar de los pesares, has elegido seguir recordándome voluntariamente cada día y olvidarme un poco cada instante.....



viernes, 12 de diciembre de 2014

Caminar y no avanzar

Hay días que tengo la sensación de no avanzar con los pasos al caminar, que a pesar de caminar no voy a ninguna parte, que sigo estática en el mismo lugar pero con menos tiempo para poder lograr la meta.
Las ideas las tengo, los sueños  no los he abandonado, las ganas de luchar empiezan a fallar. Tengo la sensación de que perdí el mapa y que no logro encontrarlo. En ocasiones aparecen trozos desperdigados por el suelo, en el bolsillo de algún bolso que hace tiempo que no pongo, o entre el libro que dejé a medias entre los que me propuse  leer en verano. Intento pegar los trozos y siempre me fata algún trozo. Los coloco encima de la mesa mientras busco pegamento para hacer el mapa de nuevo y una leve brisa, que entra por la ventana, los levanta en remolino, haciendo imposible recomponerlos de nuevo.
No sé si por falta de mapa,  oportunidades exceso de marcas en él,  pero no encuentro el camino, o si lo hallo parece como si mis pasos me llevan a ninguna parte. Esa sensación me invade y con ello el avanzar casi cada paso es imposible darlo.
En esos momentos de abatimiento,  cuando las fuerzas fallan y ya no queda otra que rendirse a la evidencia del fracaso, es cuando un último esfuerzo merece la pena. Ese impulso que hasta ese momento no encontre,  surge de todos mis adentros haciéndome caminar con más ímpetu, encontrar la ruta a seguir, y vislumbrar el horizonte perdido.
Esos días de estar quieta aunque camine sin cesar, se sucederán en mi vida, unas veces con demasiada asiduidad y otras esparcidos en el tiempo. Y aunque no puedo evitarlos, si luchar por seguir dando pasos, por encontrar la fuerza para recomponer el mapa y al final mis pasos me llevarán a ese viaje que nunca debí dejar de hacer.




jueves, 11 de diciembre de 2014

Decepciones

Siempre nos decepciona gente que queremos, o personas en las que ponemos más espectativas o confianza. No nos decepcionan tanto queriendo, como nos gustaría, pues así sería fácil cuplabilizarlos por ello. La gente falla, como nosotros fallamos. La gente se equivoca como nosotros nos equivocamos.
Si nos paramos a pensar a cuanta gente habremos decepcionado, y seguramente no nos salgan más que un par de nombres, pero si la pregunta la hiciésemos entre amigos, familiares y conocidos, el número variaría y mucho. Es que una cosa es actuar sin que nos interesa porten las consecuencias, ni a quien arrastramos, o las sucesiones de cosas que tienen nuestros actos, que porell contrario intentar no fallar a los demás.... Pero de fallar no nos libra nadie.
Normalmente espero poco, o intento que así sea, y  on ello evitó las decepciones que siempre ocurren. Hace unos días fue mi cumple, y recibí felicitaciones de muchos lugares y de personas que no lo esperaba. Claro,  que con eso de Facebook se lo recuerda hasta el mas despistado. Aunque parece ser que hay despistad@s que ni con eso se dan por aludid@s, o no quisieron darse.
A lo mejor la gente puede pensar que no es para tanto que alguien no te felicite. En cierto modo tienen razón, pero cuando esas personas se jactan de decirte hasta la saciedad que ell@s son detallistas, que se acuerdan de la gente que les rodea, que escuchan cuando les hablan, que su empatia para con los demás es superior a la media.... Y claro llegan estos momentos y ni un mensaje, ni... Que más da, esto solo confirma la falta de interés de ciertas personas, ylas pocas ganas que tienen de tenerme en sus vidas, o de demostrarme que soy importante para ell@s.
Decepciona quen puede, no quien quiere, y cada decepción rompe un plato de la vajilla, y llega un momento en que no hay platos que romper, ni trozos que pegar.....
Lo de mi cumpleaños, es solo una prueba más, una comfirmacion de algo que ya pensaba y que sólo faltaba confirmar.
Las decepciones vienen siempre de gente que le otorgamos más poder del el que realmente posee.





miércoles, 10 de diciembre de 2014

Visita deseada pero.....

Dentro de unos días recibiré la visita de alguien que tengo unas ganas locas de abrazar. Hace más de un año que no la veo, y aunque solo será un mes el tiempo que pase por aquí, me llegará,  para echarla de menos y de más, para que el tiempo no acaba pasado y recordar porque nos llevamos tan bien desde que se fue.
La vida está llena de contradicciones, y las relaciones humanas son las que más. Quieres a alguien  mucho, pero la convivencia con esa persona es casi imposible, y complicado entenderse. A ella la quiero, y la quiero mucho, y en ierto modo creo que la entiendo más que nadie, y por ello nos toleramos  la mar de bien.  Y nuestra relación es tan estupenda porque eso paso devengados, de tomarme las cosas literalmente, y si noto puntillas, las tacones con salero y sin que me afecte demasiado.  Mi problema o mi virtud, es que no envidio a los demás, y menos me preocupo de sus vidas, pues me llega con la mía. A veces me pregunto por qué a pesar de haber elegido su camino, de decidir lo que ha querido, sigue llena de miedos, y de rencores del pasado. En ocasiones pienso que ha huido sin rumbo, sin cerrar las pequeñas heridas de otros tiempos.  En la vida hay que cerrar capítulos para escribir otros nuevos.
Dentro de unos dias veré a alguien que hace tiempo que no veo. Espero y deseo que después un reencuentro muy deseado, los días sigan su curso sin tormenta ni tempestades.  Mis ganas son muchas de dar un abrazo sincero y de recibir otro, aunque el temor de que una palabra inoportuna o un gesto equivocado desate el desastre acecha como un nubarrón. Toca esperar y desear, que está vez sea una visita tranquila y no accidentada. Dentro de un mes os lo cuento,  hasta entonces sonrisa y a cruzar los dedos.
A veces que salga el sol,  o que se desate la  tormenta depende de nosotros mismos. Así que buscare estos días un arcoiris y un sol bien grande, y no dejaré que los nubarrones estropeen una visita deseada y muy esperada.


martes, 9 de diciembre de 2014

Hace treinta y tantos

Hoy hace treinta y muchos años que abrí los ojos por primera vez. No me enteraba de mucho y solo veía sombras. Oía voces, voces que con el tiempo siguen acompañándome, la de mi madre, aunque en aquel momento no supe reconocerla.
Después des días, empecé a ver, a diferenciar la cara de aquellas personas que me miraban interesadas en mis reacciones. Se reían con mis pedorretas, ponían cara de bobos si gruñi no se cuantas cosas más que no entendía mucho. Después de aburrirme de estar quieta decidí descubrir el mundo y gateo a gateo fui explorando el mundo. Aquello me animo a caminar, y después a hablar.... Y así poco a poco, dejé de ser un bebé más o menos adorable, a una niña con ganas de de soñar y descubrir el mundo.
Cada año, el nueve de diciembre me gusta hacer un repaso por mi vida, recordar momentos, experiencias vividas, gente que en su momento ha caminado conmigo aunque sea un poco. Este año estoy un tanto nostálgica y mi memoria ha rescatado momentos de mi infancia, recuerdos de cuando iba a preescolar,  momentos del cole, de mis profes, instantes de aquellas clases, de juegos en el patio, alguna caída. La mirada al pasado suele ser caprichosa y rescata las imágenes a su antojo y sin mucho criterio. Se van encadenando unos instantes con otros,  a veces sin mucho sentido, y otras con el sentido de los recuerdos de otra época que de alguna manera se guardan un tanto idealizados.....
Así que hoy,  antes de que den las doce en el reloj, me serviré una copa de vino, me bajaré de mis tacones y me tumbaré en el sofa, y mientras saboreo cada trago, dejaré que mi mente bucee en estos años vividos desde que nací hasta hoy, así celebraré mi cumpleaños para mi y conmigo... Será mi pequeño homenaje, mi manera de celebrar un año más, y más recuerdos y experiencias para algún día rescatar y rememorar.



lunes, 8 de diciembre de 2014

Lunes...viernes...Arggg

Llevo una semana que ni me mirase un tuerto. Empece la semana el lunes, y los lunes y yo no nos entendemos muy allá. Ahora empiezo a pensar que ni los lunes ni los viernes.  Pero empecemos desde el principio. El lunes esta día complicado, nunca suele ser tranquilo, y este  no iba a ser menos. Primero me llaman sin cesar, después que lo pedido no llega y por último varios imprevististos que solvente más rápido de lo previsto, y por ello sin un desgaste físico y mental.
El martes fue bastante relajado, aunque varias llamadas, consiguieron que cambiase los planes que tenia organizados. Y es algo que detesto de sobremanera,  eso de que cambien los planes, y más por gente que no merece ni un segundo de mi tiempo.
El miércoles,  se suponía el día tranquilo, ni tampoco, casi no consigo salir del curro, se me caían las cosas, el pedido no aparecía por ningún sitio y me jefe medio desaparecido, medio porque cuando surgen problemas desaparece por completo.
Llego el jueves y mis fuerzas iban desgastadas, bajo mínimos. Tenia un curso, debía asistir, estaría ocupada toda la tarde. Al final fue gratificante, pero en cuanto salí, ya tenía mensajes de que debiera ir a tal sitio y ya iba con retraso. Y era un ir contracorriente constantemente.
Y, lego el viernes, un viernes en el que había programada la cena de los de patinaje, que en principio eramos no se cuantos y al final íbamos cuatro gatos. Lo organizaba una amiga, a la que le avise de mi falta de ganas, y a lo que ella sutilmente me hizo el chantaje oportuno para que no pudiese decir no. Debiera de ir a la pelu, y como las ganas eran pocas, ni siquiera fui.  Pero antes había que currar.
Llegue tarde a trabajar, varios coches habían chocado. Al llegar, los pedidos estaban acumulados y esperando que yo llegase para decidir que hacer. Organicé las cosas y me puse en marcha, y zas una  astilla se me clava entre la uña y el dedo. El dolor insoportable, difícil de llevar. Me recomendaron ir al medico, pero como no sirvo para perder el tiempo, apele a que eme entendieran. Y apesar del  dolor fui acabando la jornada laboral.  Y a todo esto no me acordaba que mi madre me había pedido que le hiciese una tarta para el sábado,  y yo por ahí sin acordarme.
Iba contracorriente, como siempre para no variar. Llegue a casa para ponerme manos a la obra y me faltaban la mitad de lo ingredientes., así que corre al supermercado, y que encuentres  todo lo  que necesites. Y a todo esto había quedado temprano para recoger a una amiga y ponernos al día, y el tiempo corría deprisa. Al final decidí  relajarme y tomarme las cosas con calma.
Fui a la cena, me lo pasé bien,  me relaje, disfrute.... Y al volver a casa, volví temprano y sin beber, llevo aúna compañera a casa y zas rasco el coche.... Y ahí ya miro a mi alrededor y busco la cámara oculta o al que me miró un poco tuerto....
Así que si me quejo de los lunes... Recordarme este viernes.... Hay semanas que desesperan al más tranquilo.