Querido amigo, que decirte o que no. Eres el ejemplo de la amistad, en todas sus formas.
No me acuerdo cuanto hace ya, el tiempo pasa rápido. Lo que sé, es que formas parte de mi vida de una u otra manera.
Te podría desnudar, como te veo ante mis ojos. Pero no es necesario. Intuyes lo que pienso, aunque a veces te espere detrás de la puerta para darte con el palo.
Dices todo bien, y sabes que no me mientes, ni te creo.
Hueles los temores y disfrazado los tuyos.
Eres un león, una fiera, a veces mansa y mimosa, feroz al fin.
Poco tengo que contarte que no sepas. Es más bien recordarte, lo buena gente que eres, el buen amigo... y cabroncete. Esto último desde el cariño que nos tenemos.
Y por último, felicitarte en este cumpleaños, que aunque digas que eres un viejete, aún te faltan años para entrar en el descuento.
Sólo los buenos aromas perduran en el olfato y en la memoria, como las personas que nos marcan y están ahí presentes, sin importar la distancia.
Disfruta de este día.
Y recibe un abrazo que en breve te daré.
Te quiero lince.
jueves, 21 de febrero de 2019
viernes, 15 de febrero de 2019
Buena gente
Todos y digo todos sin excepción, tenemos un buen concepto de nosotros mismos. No por ello, somos prepotentes o egocéntricos.
Sería un poco complicado convivir día a día, si pensáramos que somos seres despreciables, o que actuamos guiados por el mal.
Dicho esto, y a pesar de ser buena gente, no siempre proyectamos tal imagen.
La gente que nos rodea, sean amigos conocidos o extraños, pueden tener otra idea de nuestra manera de ser.
Evidentemente mente el ser humano es bueno por naturaleza, o eso dicen. Aunque creo, que el hombre/mujer, es superviviente, con todo lo que eso conlleva.
Hago tal afirmación, tras observar a diferentes personas, en diferentes hábitos. Y compruebo que el buen amigo, salva su culo y deja al tuyo al aire, sin pensar que te deja tirado, lo hace en un intento de sobrevivir él.
La vecina te acosa para dejes de hacer ruido en su afán de dormir. El chivato hace la pelota para ascender. El vago se libra lo que puede para no trabajar... Y así podría enumerar miles de casos.
Son malas personas? Seguramente no. Buenas? Tal vez.
Discúlpenme, pero me gustaría tenerles lejos a ellos y a su bondad.
Sería un poco complicado convivir día a día, si pensáramos que somos seres despreciables, o que actuamos guiados por el mal.
Dicho esto, y a pesar de ser buena gente, no siempre proyectamos tal imagen.
La gente que nos rodea, sean amigos conocidos o extraños, pueden tener otra idea de nuestra manera de ser.
Evidentemente mente el ser humano es bueno por naturaleza, o eso dicen. Aunque creo, que el hombre/mujer, es superviviente, con todo lo que eso conlleva.
Hago tal afirmación, tras observar a diferentes personas, en diferentes hábitos. Y compruebo que el buen amigo, salva su culo y deja al tuyo al aire, sin pensar que te deja tirado, lo hace en un intento de sobrevivir él.
La vecina te acosa para dejes de hacer ruido en su afán de dormir. El chivato hace la pelota para ascender. El vago se libra lo que puede para no trabajar... Y así podría enumerar miles de casos.
Son malas personas? Seguramente no. Buenas? Tal vez.
Discúlpenme, pero me gustaría tenerles lejos a ellos y a su bondad.
jueves, 14 de febrero de 2019
San Valentín?
San Valentín, hoy es san Valentín, y no me había enterado. Siendo algo sincera, es imposible no enterarse, pasamos de los juguetes de Reyes, a bombardeo continuo de perfumes.
Es imposible no saber que es san Valentín. A lo que me refiero, es que no pude demasiada atención al día.
Me estoy volviendo mayor, y no es que se me hubiera acabado el romanticismo. Para nada, lo tengo todo.
Lo que me ocurre, es que me cansa tanto marketing, tanta publicidad, tanto día comercial.
No me gustan las fechas impuestas. Tampoco el regalar por regalar. Me molestan las obligaciones sin una razón. Lo que digo, me he vuelto mayor.
Me gusta despertarme por la mañana cualquier día y encontrarme una nota en la almohada. O en la taza del café, que casi me ma como por ir como un zombie.
O una caja de bombones sin motivo. O ir a cenar cualquier día del mes.
Me gusta compartir momentos, ilusiones. Que me sorprendan y sorprender. Pero sobre todo que no sea un día al año y porque toca.
San Valentín es hoy, y para mi fue ayer y será mañana.
Es imposible no saber que es san Valentín. A lo que me refiero, es que no pude demasiada atención al día.
Me estoy volviendo mayor, y no es que se me hubiera acabado el romanticismo. Para nada, lo tengo todo.
Lo que me ocurre, es que me cansa tanto marketing, tanta publicidad, tanto día comercial.
No me gustan las fechas impuestas. Tampoco el regalar por regalar. Me molestan las obligaciones sin una razón. Lo que digo, me he vuelto mayor.
Me gusta despertarme por la mañana cualquier día y encontrarme una nota en la almohada. O en la taza del café, que casi me ma como por ir como un zombie.
O una caja de bombones sin motivo. O ir a cenar cualquier día del mes.
Me gusta compartir momentos, ilusiones. Que me sorprendan y sorprender. Pero sobre todo que no sea un día al año y porque toca.
San Valentín es hoy, y para mi fue ayer y será mañana.
martes, 5 de febrero de 2019
Sueños
Qué son los sueños? Qué significan? Alguna vez se me ha pasado analizarlos, sin mucha ansia ni buenos resultados.
Por qué me acordado de esto? Por qué soñé con aquella persona? Y así una sucesión de interrogantes que surgen, sin tener una respuesta clara.
Anoche, digo anoche, porque sucedió al dormir, soñé con gente de lo más variopinta y sin mucha relación entre si.
Lo curioso, es que no he hablado con ellos en los últimos días, ni he tenido el menor de los contactos. El subconsciente, que guarda información y la saca cuando quiere, descentrando lo que no controlamos.
El sueño, no fue nada sexual, nada paranormal, ni otras cosas salidas de lo común.
Soñé que había quedado con una amiga que se había trasladado a vivir a otra ciudad, era mi ciudad, pero no la habitual. Con lo cual je deducido que yo también me había cambiado.
Ella soltera y son hijos a la vista. Pues cuando quedé con ella apareció con un chiquillo. Pensaba que era su sobrino, pues no, lo había adoptado. Al llegar a su casa estaba su pareja, que vive en la otra parte del país. El venía con una chiquilla, no era su hija biológica, pero hija también.
En su casa , reinaba el amor y el caos. Era como si fuese una mudanza continúa.
De repente aparece el que resulta ser mi pareja, no lo vi en mi vida, además salía en e l sueño de espaldas. Podría ser hasta el vecino del quinto. Le dice a los otros, aquí la muchacha también quiere aumentar la familia.
Las felicitaciones se suceden, una explosión de alegría, y mi cara impasible. Cómo este majara suelta algo que ni yo sé y no por que dudase, es que no tenía ni idea de la noticia.
Y así en un jauría de gente, emborrachado de la noticia, la cual ni yo sabía cómo iba a gestionar. Me desperté .
Qué son los sueños? Un embarazo? Veré a mis amigos? Ellos van a ser papás?
miércoles, 23 de enero de 2019
Instante
Estoy enfadada conmigo misma, por no haber reaccionado. Por bajar la cabeza y hacer como sino nos hubiésemos visto nunca, como sino nos conociéramos de nada.
Un sexto sentido, me hizo voltear la cabeza, y allí estabas, con el semblante serio y devolviendome la mirada.
Un instante, tal vez dos, eternos en el recuerdo. Tu gesto, de arropar al acompañante de tu vera, me recordó al perro que mea para delimitar terreno.
Fue un gesto sin pensar, algo instintivo, como protegerle para protegerte a ti misma.
Mi interior hubiese preferido levantarse. Saludarte y demostrarte que el tiempo cura las cicatrices más profundas. Pero no, me quedé sentada, ignorando el flash de aquel instante. Olvidando que rozaste mi silla al pasar.
Quien compartía aquella velada, ni se percató del momento que acaba de ocurrir. Tal vez porque me afectó menos de lo que creía. Tampoco vino a mi memoria en toda la noche.
Pasando los días es cuando he reflexionado. Me enfadé y enfado conmigo misma, porque aquella noche no saqué mi remango,del que mi abuela decía que yo tanto tenía.
No puse los puntos sobre las ies, y dejé que te fueras triunfante, cuando sólo eras el guerrero vencido de tus propias batallas que no te habías atrevido a lidiar.
Hoy espero y deseo que te cruces de nuevo en mi camino, pero sólo un instante, un mínimo momento, y no para decirte o repocharte...
Para dedicarte la mejor de mis sonrisas
Un sexto sentido, me hizo voltear la cabeza, y allí estabas, con el semblante serio y devolviendome la mirada.
Un instante, tal vez dos, eternos en el recuerdo. Tu gesto, de arropar al acompañante de tu vera, me recordó al perro que mea para delimitar terreno.
Fue un gesto sin pensar, algo instintivo, como protegerle para protegerte a ti misma.
Mi interior hubiese preferido levantarse. Saludarte y demostrarte que el tiempo cura las cicatrices más profundas. Pero no, me quedé sentada, ignorando el flash de aquel instante. Olvidando que rozaste mi silla al pasar.
Quien compartía aquella velada, ni se percató del momento que acaba de ocurrir. Tal vez porque me afectó menos de lo que creía. Tampoco vino a mi memoria en toda la noche.
Pasando los días es cuando he reflexionado. Me enfadé y enfado conmigo misma, porque aquella noche no saqué mi remango,del que mi abuela decía que yo tanto tenía.
No puse los puntos sobre las ies, y dejé que te fueras triunfante, cuando sólo eras el guerrero vencido de tus propias batallas que no te habías atrevido a lidiar.
Hoy espero y deseo que te cruces de nuevo en mi camino, pero sólo un instante, un mínimo momento, y no para decirte o repocharte...
Para dedicarte la mejor de mis sonrisas
sábado, 5 de enero de 2019
Amiga. Cartas por escribir
Querida amiga:
Hace tiempo que no te veo, aunque intente una y otra vez tener contacto. La falta de hueco en tu agenda y las pocas ganas que tienes, es la causa.
Al principio, como todo, me autoconcencía de tu falta de tiempo. Era menos doloroso, que abrir los ojos y ver tu falta de interés.
Cosas que pasan en la vida. No hay que buscarle más explicaciones.
Esta carta, supongo que es un adiós. Dicho de paso que no soy mucho de despedidas, pero en algunos casos es necesario.
Cuando te conocí, me pareciste una tía echada palante. Y en ese desparpajo vi a una niña miedos y llena de complejos.
Suples tus carencias, con dosis de buen humor. Te convence a ti misma de tus decisiones tomadas, para que así tengo menos reproche en tu mente.
Me cuesta abrir mi casa, mi corazón y mi vida. Demasiado reservada para ciertas cosas, lo admito. Cuando dejó entrar a alguien lo hago sin reservas.
Dicho lo cual, tengo que invitarte a marcharte. No es por nada en concreto y por mil pequeñas razones.
Si algo he aprendido con los años, es que no debo tener a gente ni cosas que resten, por decirlo de alguna manera.
Fui incondicional, acepté críticas fuera de lugar, respondí rauda cuando el tiempo era escaso, apoyé cada intento y agarré la mano en más de un tropezón. Lo hice y volvería a hacer en las mismas circunstancias, pero no en estas.
Espero y deseo que encuentres ese sitio que andas buscando y que ni tu sabes cual es.
Me encantaría verte feliz y realizada. Y que algún día nos podamos tomar esa caña, riéndonos del pasado como viejas conocidas que se reencuentran, pero para eso aún tienes mucho camino que recorrer y yo poner mucha distancia.
Adiós y un abrazo.
Hace tiempo que no te veo, aunque intente una y otra vez tener contacto. La falta de hueco en tu agenda y las pocas ganas que tienes, es la causa.
Al principio, como todo, me autoconcencía de tu falta de tiempo. Era menos doloroso, que abrir los ojos y ver tu falta de interés.
Cosas que pasan en la vida. No hay que buscarle más explicaciones.
Esta carta, supongo que es un adiós. Dicho de paso que no soy mucho de despedidas, pero en algunos casos es necesario.
Cuando te conocí, me pareciste una tía echada palante. Y en ese desparpajo vi a una niña miedos y llena de complejos.
Suples tus carencias, con dosis de buen humor. Te convence a ti misma de tus decisiones tomadas, para que así tengo menos reproche en tu mente.
Me cuesta abrir mi casa, mi corazón y mi vida. Demasiado reservada para ciertas cosas, lo admito. Cuando dejó entrar a alguien lo hago sin reservas.
Dicho lo cual, tengo que invitarte a marcharte. No es por nada en concreto y por mil pequeñas razones.
Si algo he aprendido con los años, es que no debo tener a gente ni cosas que resten, por decirlo de alguna manera.
Fui incondicional, acepté críticas fuera de lugar, respondí rauda cuando el tiempo era escaso, apoyé cada intento y agarré la mano en más de un tropezón. Lo hice y volvería a hacer en las mismas circunstancias, pero no en estas.
Espero y deseo que encuentres ese sitio que andas buscando y que ni tu sabes cual es.
Me encantaría verte feliz y realizada. Y que algún día nos podamos tomar esa caña, riéndonos del pasado como viejas conocidas que se reencuentran, pero para eso aún tienes mucho camino que recorrer y yo poner mucha distancia.
Adiós y un abrazo.
jueves, 3 de enero de 2019
Año nuevo
Ha empezado un año nuevo. Y eso implica que la mayoría, ya tenía una lista de nuevos deseos, metas y demás por cumplir, a lo largo de los 365 días que hay por delante. Yo no.
Es la primera vez, en mis cuarenta años, o algo menos, pues no en todos tengo recuerdo de ello, que no he hecho una lista.
Este año, he decido ir en plan hormiguita, poco a poco y sin mucho trajín.
Proyectos? Muchos. Que sería la vida sin metas o proyectos? Pues en mi caso , nada.
Necesito metas, horizontes, saber hacia dónde quiero ir. Lo que ocurre es que los planes no ocurren siempre según los organizas en tu mente. Así que planes si, pero no una lista a cumplir obligatoriamente.
Este año nuevo, no varía mucho del anterior. Sigue en la línea de lo que hace meses me he propuesto, y pasan los días... Y las cosas se van colocando fuera y dentro de mi.
Una cosa si que me he propuesto este año y los siguientes, que las opiniones de la gente me la traiga al pairo. Entiéndase por gente, personas que aparecen en tu vida para tocarte la punta de la nariz, o aprovecharse de tu buena voluntad. Y entiéndase por opinión, crítica malintencionada que sólo busca hacer daño.
Dicho esto, feliz año y que cada uno viva como quiera , pueda o le dejen.
Es la primera vez, en mis cuarenta años, o algo menos, pues no en todos tengo recuerdo de ello, que no he hecho una lista.
Este año, he decido ir en plan hormiguita, poco a poco y sin mucho trajín.
Proyectos? Muchos. Que sería la vida sin metas o proyectos? Pues en mi caso , nada.
Necesito metas, horizontes, saber hacia dónde quiero ir. Lo que ocurre es que los planes no ocurren siempre según los organizas en tu mente. Así que planes si, pero no una lista a cumplir obligatoriamente.
Este año nuevo, no varía mucho del anterior. Sigue en la línea de lo que hace meses me he propuesto, y pasan los días... Y las cosas se van colocando fuera y dentro de mi.
Una cosa si que me he propuesto este año y los siguientes, que las opiniones de la gente me la traiga al pairo. Entiéndase por gente, personas que aparecen en tu vida para tocarte la punta de la nariz, o aprovecharse de tu buena voluntad. Y entiéndase por opinión, crítica malintencionada que sólo busca hacer daño.
Dicho esto, feliz año y que cada uno viva como quiera , pueda o le dejen.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






