lunes, 30 de noviembre de 2015

Y si no tuvieras miedo

Que te atreverías a hacer si no tuvieses miedo?  Alguna vez lo habéis pensado? Mi respuesta es fácil. ... vivir.  Y no es algo sencillo, si realmente lo pensáis,  no vivimos, nos pasamos la vida sobreviviendo, actuando según ciertos cánones impuestos de lo correcto y de lo bien asumido por la comunidad en a la que pertenecemos.  
Si no tuviese miedo, saltaría al vacio, sin paracaídas,  sin más protección que mis ansias de vivir, de sentir y no temer a hacerme daño, pues eso es parte de vivir.  
Todos, todos dejamos de hacer cosas por miedo. Por un miedo no palpable,  por miedo a lo que dirán,  a lo desconocido, incluso por un miedo a nosotros mismos. 
Que haría si no tuviese miedo? Olvidarme de lo correcto, de lo que esperan de mi, de anteponer los deseos de los demás a los mios. Si no tuviese miedo dejaría de ser humano, ya que el miedo cada persona lo llevamos en el adn como una piel invisible que nos condiciona en cada acto de nuestras vidas.
Que haría si no tuviera  miedo ? Vivir, vivir libre.  Y tu que harías? ? 

domingo, 29 de noviembre de 2015

Un día de esos...

Sabes? , tengo uno de esos días muy mios, en los que me pongo nostálgica,  tonta. Y no ha pasado nada especial, pero así me siento. Un tanto triste,  sola y sin ganas de nada. Me gustaría contártelo,  compartirlo contigo, y el no saber como te lo tomarás o si debiera hacerlo, me detiene y no hago más que escribirlo por no decirlo. 
Tengo uno de esos días,  en lo que  más me confortaria seria un abrazo, uno de esos que no se piden y que te dan. Un abrazo que me deje sin aliento y me llene de fuerza.
Sabes? Echo de menos el descolgar el teléfono y no sentir que no hay ue contarse, aunque lo que quiero es que me escuches,  me acuruques con tus palabras  y sienta que es normal tener días así sin más.
Y sin embargo estoy aquí,  sentada,  con  la mirada perdida en el horizonte sin poder contarte que tengo uno de esos días tan mios.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Te echo de menos.....

Te echo de menos... Hace poco leí que decir eso, es más que decir te quiero, te necesito, o cualquier otra palabra. Debe ser cierto, porque te echo de menos.
Echo de menos esas charlas que salían solas las frases, en las que enlazabamos un tema con otro. En las que no había silencios incómodos,  ni palabras demasiado pensadas, simplemente fluía la comunicación de forma natural y sin florituras.
Echo de menos, esas cervecitas en la terraza con un frio de mil demonios, en las que el sol tímido calentaba el encuentro y ponía esos tonos otoñales. 
Echo de menos, que estés, poder decirte como estoy, preguntarte como estas y la sonrisa que se nos ponía con solo mirarnos.
Echo de menos el tenerte cerca aunque estuvieses lejos.  El calor humano que desprendías y me ayudaba en cada paso. 
Echo de menos las pequeñas cosas que reconfortaban mis días,  que me hacían sonreír sin darme cuenta, y ponían color a dias grises y sin sentido.
Echo de mis poder decir que te echo de menso. Y me lo callo cada día porque no sé si tengo derecho a echarte de menos o si debo dejar que otros te echen de menso.
Hoy como cada día .... te echo de menos.  

viernes, 27 de noviembre de 2015

No ha pasado nada

No ha pasado nada especial y sin embargo algo se ha roto dentro de mi. Las lágrimas han corrido por mis mejillas sin poder detenerlas.  Y creo que tampoco he hecho nada por pararla.  Necesitaba que fluyeran, que salieran hacia fuera. Demasiado tiempo siendo la fuerte y a la que todo le resbala. Sin embargo por dentro me van comiendo poco a poco las entrañas. 
Me he derrumbado como una chiquilla, con un llanto desconsolado y lleno de dolor. Nadie me ha hecho nada, me lo he hecho yo sola y a mi misma. Aguantar carros y carreras, tirar para adelante y mantenerme firme, cuando lo que deseaba era derrumbarse y que por primera vez alguien me levantase y me asegurase que todo iba a salir bien.
No ha pasado nada especial, o si. Tal vez lo que ha pasado es darme cuenta que no puedo más,  y que debo pararme y dejar de tirar hacia algo que no quiero ni deseo. Y que es el momento de decir basta. De decir que yo también soy humana, de carne y hueso y me rompo en pedazos.
No ha pasado nada y ha pasado de todo. 

jueves, 26 de noviembre de 2015

Fantasma

Hace algún tiempo que pensé en dirigirme a ti. Según iban pasando los días, me parecías lejano,  un viejo recuerdo, como esa foto arrugada y sepia que dejas olvidada en el fondo del cajón.  
Es increíble el poder del ser humano para perdonar y no devolver ciertos golpes hirientes de las personas. En el fondo no creo ni que te perdonara, pienso que te he olvidado, que he olvidado todas tus mentiras, tus falsas promesas y la buena persona que vendes que eres.  
Con el tiempo fui consciente que eres un vendedor de humo, un ser solitario que busca la adulación del sexo opuesto, para así satisfacer las muchas carencias que posees. No tengo la certeza que seas consciente que vives en un mundo irreal, aunque así es. Ni tampoco que tienes una vida triste y llena de mentiras. Pienso que te crees auténtico e inolvidable, cuando en el fondo eres la calcomanía que quiere ser tatuaje.  
Buscas ser maestro, doctor de la vida, sanador de almas solitarias, y en el fondo eres un parásito que se alimenta de almas puras que en un momento de flaquea te abren el corazón y se sincera contigo.
Nunca llegué a odiarte, ni tan siquiera a desearte mal ninguno,  y no porque sea una persona buena o con falta de rencor, simplemente porque me produces mucha pena. Me da lastima tu vida, tu mundo de cristal que cada día lo decoras con papel pintado de ladrillos, como si fueran sólidos los muros, y no son más que atrezo de tu fantasiosa puesta en escena. Tal comedia esta tan bien elaborada que a simple vista es creíble hasta para el ser más cuerdo,pero en cuanto hay un poco de brisa o llueve, se va desmoronando y quedando en evidencia tal farsa.
Hace tiempo que debiera decirte muchas cosas, pero no creo que sea la persona adecuada, y no porque no haya visto tus jugadas y tus faroles, solamente porque no me importa lo que hagas, puedas hacer o te pase. 
Aunque creas que estoy dolida, no es el caso, estoy eternamente agradecida que te descubrieras, que fueras tan torpe de creerte más listo que esta chiquilla de pueblo, que pensarás que me pudieras manipular me, porque en el fondo lo único que conseguiste es darme cuenta que gente como tú  sobra y en mi vida no tienen cabida.
Han pasado años y veo que sigues igual, y ojalá me equivoque, pero sigues alardeando de quien no eres, fantaseando con dar lecciones de vida, cuando ni siquiera sabes lo que es vivir.  Un consejo de una vieja amiga, quítate la máscara o jamás te verán como eres, solo percibirán al fantoche que se esconde tras ella. Tú eliges, como yo elegí despedirme de ti para siempre. 
No es un adiós , es un final a una historia que ni empezó pero terminó  hace mucho mucho tiempo. 

miércoles, 25 de noviembre de 2015

No a la violencia

No es hoy ni mañana, el día contra la violencia de género.  Es cada día de los trescientos sesenta y cinco días del año. Y no es que sea, es que tenemos que tenerlo presente, enseñar a nuestros hijos a que respeten a las mujeres, y a ellas a que nadie las someta ni verbal ni físicamente.  La educación es la arma más poderosa para erradicar esa lacra que cada día se cobra más víctimas.  
Es rara la semana que no sale una noticia recordandonos que una mujer ha sido atacada, muerta, golpeada. Y la inconcruencia es que el agresor después se ha intentado suicidar, y por que no lo ha hecho antes? Por que no se ha hecho daño a si mismo, antes de atentar contra esa mujer que después de mucho tiempo aguantar lo que no debiera permitir la primera vez, ha decido ponerle fin a tal sufrimiento? No hay respuesta a ello, sólo nos queda intentar evitar que ocurra. 
Cuando leo estas noticias, me doy cuenta que muchas víctimas pasan de los sesenta, mujeres que han aguantado toda una vida al lado de esos hombres, por llamarles de alguna manera. Que sus golpes físicos y verbales han sido en presencia de sus hijos, que en muchos casos eran conocedores vecinos y familiares. Y ahora se hacen los sorprendidos. 
Perdonad mi sinceridad, pero cada una de las personas que a sabiendas de lo que ocurría han mirado para otro lado, han optado por el silencio, son también culpables.  Una mujer maltratada pierde la autoestima, la capacidad en muchos casos para pedir ayuda, se anula como mujer y como persona. Esas mujeres necesitan la fuerza de la gente de su entorno para salir, para mirarse al espejo y ver que ellas no son culpables de nada, solo de haberse enamorado de un ser que no las ha valorado como se merecen , y las han anulado desde el momento uno de manera sibilina y silenciosa.
El maltrato no es solamente una bofetada, en horas y horas de machaque psicológico,  mermando poco a poco la autoestima, hasta que las convencen de que no valen, que son una mierda y un despojo. La primera bofetada viene tras miles y miles de palabras hirientes e insultos.
Hoy es el día contra la violencia, pero es todo el año, cada día de nuestras vidas. Si alguna vez eres conocedor de un caso.... no te calles, denuncia lo.  

martes, 24 de noviembre de 2015

Me quedo

Transparente y hermetica, dis cualidades que me definen a la perfección.  Si soy hermetica, cuento y cuento, y me guardo mucho para mi. Y sin embargo,suelo tener una cierta transparencia inusual. Mi cara no sabe mentir, se me nota todo. A estas alturas es difícil cambiar. También es cierto que no todo el mundo es capaz de verme así,  muchas personas se quedan con lo evidente, es lo sencillo, y en el fondo lo agradezco,  porque eso no me hace sentir me desnuda ante los demás.  
Lo que pasa, y supongo que le ocurre a algunas personas, que de repente alguien, que sin verte, solo con leerte, u oírte, te desnuda por dentro. Sabe como piensas y eso en ocasiones puede asustar. 
A mi me ha pasado, me he encontrado con alguien que en solo una frase que diga o escriba,lee mejor entre líneas de lo que me gustara. Cuando eso ocurre me siento desnuda, sin ropa, y siento frio, deseando que me vista con abrazos y me diga, no pasa nada, sé cómo eres y seguiré aquí. 
Ante este hecho, mi primera reacción ha sido huir, esconderme, vestirme y volver a ponerme la coraza que tanto tiempo he llevado. 
Pero tal cosa ya es imposible,  me he vuelto transparente ante sus ojos y ahora no hay escapatoria, puedo meterme debajo de las mantas, refugiarme en un armario o volar lejos, y aun así , me encontrará. Es que por mucho que nos sintamos desnudos, en el fondo todos buscamos eso, poder ser tal cual, sin adornos, sin miedo a que nos vean tal y como somos y dejar de fingir. Que nos acepten y nos acompañen sin ser juzgados y que nos entiendan y nos vean sin ropa y no sentir pudor.
Ahora me toca elegir, quedarme o de nuevo huir. ... y creo que no tengo que decidir, porque aunque quisiera ya decidí, me quedo, mi desnudez es mía y soy así,  con mis defectos,  arrugas, lunares y cicatrices. ..  y si ha sido de desnudar me estando vestida, porque no darle la opción de que me abrigue...
Esta vez no huire, esta vez me quedo para siempre...