sábado, 30 de noviembre de 2013

El disfraz de castor

Este video me lo mandaron por whassap. Y la verdad es un homenaje a las madres que dejan de hacer sus cosas, o quitarles horas al sueño, y hacen cualquier cosa por sus hijos, incluido un disfraz de Castor.


viernes, 29 de noviembre de 2013

Querer.....

El otro día hablando con un amigo, con un gran amigo, me dijo te quiero. Esas dos palabras que usamos en diferentes variantes.
Te quier,  que poder tan grande para dos palabras, que pueden ir solas o acompaňadas de una mirada, importante su entonación.
Oirlas me dejaron fría, pues no era un te quiero de amigo, llevaba mucha más connotación.
Me recriminó sutilmente que nomlo dijera yo. A lo cual respondí, yo tambien te quiero mucho. Se que mi respuesta no le convenció demasiado, en el fondo tampoco se que esperaba....
Después de decírselo, me percaté la diferencia del sentido de aquello. Querer es un amplio concepto, se quiere de distintas maneras.
Querer como anhelo de algo, tener intención de conseguir algo.
Querer como algo cariñoso, se quiere a los padres, hermanos y tal vez mucho más fuerte a los hijos.
Querer como símbolo de amistad, quieres a tus amigos, compartes con ellos algo más que risas.
Querer como amar y amas con todos los sentidos.
Ahí fue donde reconocí que su te quiero era diferente al mío. Sentí cierta desazón dentro de mi. Le quiero, pero mi querer es un te quiero de amistad, un te quiero sincero, un te quiero de puedes contar conmigo siempre, un te quiero voy a estar ahí... Pero nunca será un te quiero de te amo
Lo siento, pero para mi la amistad es un querer sin condiciones. Y en ese querer el siempre tendrá su lugar.

jueves, 28 de noviembre de 2013

A solas

Todos necesitamos estar a solas, ¿Qué te gusta hacer en ese momento?. Esto me lo preguntaron el otro día, y oodria contestar muchas cosas... Pero resumido puse algo así como que la soledad era necesaria en algunas ocasiones.
Al final del día me gusta tener mi momento a solas, de silencio, de estar mi yo inerior y exterior en debate de posturas opuestas. Me gusta no oír nada que mis pensamientos en embullicion. Me gusta dejar la mente en blanco y que recuerdos e imágenes me hagan vagar por instantes que estaban olvidados en la memoria.
Me gusta pensar en mis cosas, en la gente que no he visto, o que me hubiese apetecido oír su voz.
Me gusta escribir las ideas alborotadas que mi mano no alcanza a transcribir en papel.
Me gusta... Disfrutar mi soledad a solas, porque esa soledad es gratificante. La soledad que no me gusta es la que se siente rodeada de gente.
Pues a mi la soledad me gusta mi, me conmigo.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

las palabras

Debo de ser una espacie en extinció.  Creo en el poder de las palabras. Tienen su significado y el usarlas en demasía pueden llegar a perder su fuerza o su significado real. Es como el que todos los días come filete con patatas, llega un momento que ya no le apetece o se lo come sin gana.
Con las palabras puede llegar asuceder lo mismo, y más cuando esas palabras transmiten sentimientos o quieren crear empatía con otra persona.
Cada vez reducimos más nuestro vocabulario y usamos las mismas para definir diferentes sensaciones que en el fondo tienen matices y aunque parecen lo mismo son diferentes.
Empiezo a pensar que medito más de loque pensaba, le doy demasiada vueltas a las cosas y a las palabras más.


martes, 26 de noviembre de 2013

Todos los días...

Ayer fue el día contra la violencia de género. En todos lados, redes sociales, televisión, radio, periódicos y demás se unieron a la noble causa. Y hoy? Hoy nadie habla de ello. Y eso pasa con ese día y mil más.
El maltrato está muy presente en nuestra sociedad, es laTente, aunque a veces no lo veamos.
Los que somos de una generación lo vivimos de una manera muy cercana, en nuestras madres, tías, hermanas o vecinas. Era algo cotidisno, todos hemos conocido algún caso. El marido de turno mandaba callar a su mujer, la autorizaba en público. Incluso el que fuera de cas parecía el perfecto padre y amantisimo esposo, al llegar a casa descargaba toda su furia y frustración en su familia. Muchas veces con cinturón en mano y otras con palabras hirientes que mellaban cada día más la personalidad y autoestima de quienes vivían allí.
La Iglesia católica también tuvo su papel, al mirar hacia otro lado al ser conocedera de muchos casos, y aconsejar a esas mujeres que aguantaran que para eso se casarán y que fueran más comprensivas.
Parece que han pasado muchos años de lo que he relatado, pero sabemos que no hace tanto, tal vez fue ayer.
Hoy en día se habal que son los jóvenes, muy jóvene los que controlan a sus novias. Desde cómo se visten, hasta a donde van, si están en casa y que hacen y con quien se relacionan.
Se ha saltado una generación o tal vez ninguna. Pero el machismo sigue ahí y convive en una sociedad que alardea de liberal y muy progre.
Miramos para otro lado cusndo la mierda no nos atañe, no hay que olvidar que de esto nadie está libre.
El maltratador empieza siempre muy sibilino, casi ni se nota. Al principio es mega encantador pero poco a poco va destruyendo la fortaleza de su víctima hasta hacerla casi un despojo. Haciéndola cada vez menos persona y cada vez más inútil. Al principio es casi inapreciable y cuando se le quiere poner fin, suelen fallar las fuerzas porque el sentimiento de culpabilidad está demasiado arraigado.
Basta de mirara para otro lado. Ayer, hoy, mañana y todos los días contra la violencia de género.
Los maltratadores se creen muy hombres y no alcanzan ni a ser personas.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Viaje y decisiones

Cuando decidí ir y volar hasta allí, sabía que no sería un viaje dee placer, aún así, decidí hacerlo. Desde el momento uno fui consciente de ello y de que deberí. Ir en contra de mis principios y morderme la lengua, incluso callarme mis opiniones. Pero nunca pensé que derramaría tantas lágrimas contenidas, que brotarían como afluentes de un río sin control.
Me vi en la encrucijada de volver, de seguir o pararme.
Aquí estoy y tampoco tengo las opciones tan claras como para decidir.
Cada uno debe vivir su vida como quiere o como las situaciones  le dejen.
Una cosa me ha enseñado el tiempo, las decisiones no se toman cuando uno quiere, sino cuando las circunstancias lo disponen.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Fuerte y débil a la vez.

A veces lo que más cuesta es admitir que uno no es tan fuerte como los demás creen. Estamos tan acostumbrados a que podemos con todo que cuando nos sentimos pequeños, necesitamos que los demás se den cuenta sin necesidad de decirlo. Y cuando no lo perciben nos crea cierta contradicción.
Por un lado no nos mostramos débiles, pero al mismo tiempo deseamos que alguien sea nuestra fortaleza en esos momentos, y nos demuestre aunque sólo sea con un abrazo, con un gesto, con una palabra, que tenemos derecho a sentirnos asi.
Todos necesitamos una isla, un refugio, donde dejarnos caer. En muchas ocasiones nos cuesta decirlo, mostrarnos así.
He llevado tanto tiempo la coraza de fuerte, que admitir mis momentos de debilidad me hace sentir vulnerable.
Conseguir compartir nuestros días con alguien, con el que ser nosotros mismos sin temor, sin doblez, con nuestros más y nuestros menos, es lo que al finsl todos buscamos.
Esos días en los que me siento chiquitita, pequeňita, acurrucada en un rincó.  Esperando que alguien se percate de mi silencio, de mi angustia, de mi soledad.
Estas palabras desnudan mucho mi alma, escribirlas no es fácil.
Si, y fuerte, luchadora e incluso testadura, pero en el fondo una niña que ha tenido el mal gusto de crecer.
Esos días que lo que necesitas es un abrazo y que alguien te susurre al oído; Princesa todo saldrá bien.