martes, 24 de noviembre de 2015

Me quedo

Transparente y hermetica, dis cualidades que me definen a la perfección.  Si soy hermetica, cuento y cuento, y me guardo mucho para mi. Y sin embargo,suelo tener una cierta transparencia inusual. Mi cara no sabe mentir, se me nota todo. A estas alturas es difícil cambiar. También es cierto que no todo el mundo es capaz de verme así,  muchas personas se quedan con lo evidente, es lo sencillo, y en el fondo lo agradezco,  porque eso no me hace sentir me desnuda ante los demás.  
Lo que pasa, y supongo que le ocurre a algunas personas, que de repente alguien, que sin verte, solo con leerte, u oírte, te desnuda por dentro. Sabe como piensas y eso en ocasiones puede asustar. 
A mi me ha pasado, me he encontrado con alguien que en solo una frase que diga o escriba,lee mejor entre líneas de lo que me gustara. Cuando eso ocurre me siento desnuda, sin ropa, y siento frio, deseando que me vista con abrazos y me diga, no pasa nada, sé cómo eres y seguiré aquí. 
Ante este hecho, mi primera reacción ha sido huir, esconderme, vestirme y volver a ponerme la coraza que tanto tiempo he llevado. 
Pero tal cosa ya es imposible,  me he vuelto transparente ante sus ojos y ahora no hay escapatoria, puedo meterme debajo de las mantas, refugiarme en un armario o volar lejos, y aun así , me encontrará. Es que por mucho que nos sintamos desnudos, en el fondo todos buscamos eso, poder ser tal cual, sin adornos, sin miedo a que nos vean tal y como somos y dejar de fingir. Que nos acepten y nos acompañen sin ser juzgados y que nos entiendan y nos vean sin ropa y no sentir pudor.
Ahora me toca elegir, quedarme o de nuevo huir. ... y creo que no tengo que decidir, porque aunque quisiera ya decidí, me quedo, mi desnudez es mía y soy así,  con mis defectos,  arrugas, lunares y cicatrices. ..  y si ha sido de desnudar me estando vestida, porque no darle la opción de que me abrigue...
Esta vez no huire, esta vez me quedo para siempre...

lunes, 23 de noviembre de 2015

Ante una hoja en blanco

Me enfrento a la hoja en blanco llena de pensamientos que no se expresar. La sensación de no poder transmitir lo que siento me invade. Y de un tiempo a esta parte un pequeño vacío se hace dueño de mis musas. 
Tal vez y solo tal vez sea porque no puedo gritar a los cuatro vientos, ciertas cosas, ni compartirlas con quien  quiero. Y solo tal vez eso me hace callar y estar en silencio.
Por imposición y no por elección, he tenido que pararme. Tal detención me ha hecho quedarme en tierra de nadie, en soledad y sin poder hablar ni comentar todo lo que me ronda. No culpo a nadie de tal situación,  simplemente soy consciente de que me devora el alma y en cierto modo la dejo seguir alimentandola hasta que las fuerzas me paralizan, y no puedo avanzar. 
He olvidado quien soy, las características que me definían, llegando a no recordar las metas por las que luchar y sin embargo siguen ahí,  como si en pausa se hallarán.  
Desde que me despierto por la mañana, hasta que vuelvo a cerrar los ojos, me rondan los cruces del camino, veo las opciones y no puedo dar un paso. Paralizada y sin equipaje me quedo quieta, impasible por fuera y una gran tormenta  desbarata mi interior. 
Aquí estoy, ante una hoja en blanco sin poder expresar todo lo que siento y pienso.... 

domingo, 22 de noviembre de 2015

Momentos varios

Hay épocas para todo, y épocas para nada. La vida tiene eso, gira y gira y no se detiene. 
Recuerdo días en los que si no salía a tomar algo, reunirme con los amigos, llegar a las mil, tenía la sensación de no haber hecho nada. Era una necesidad tener vida social nocturna. 
Podría pasarme el fin de semana saliendo, jueves viernes, sábado y domingo.  Y aún así tenia fuerzas para subir una montaña imposible o bucear entre tiburones hambrientos de pececillos indefensos, y salir airosa y triunfante. 
Y hay etapas, épocas y momentos en los que daríamos nuestro reino por instante de tranquilidad. Deseando que llegue el fin de semana para tirarnos a la bartola, y no hacer nada más  que esperar que pasen las horas, o las horas se escapen sin que lo notemos.  
Momentos que si pudiésemos no pisarariamos la calle más que el lunes para ir de nuevo a trabajar. 
Es que la vida es eso momentos diferentes, con gente distinta y disfrutando de experiencias diversas, juntos, revueltos, sin revolver. .. disfrutar y vivir... hay momentos para todo. 

sábado, 21 de noviembre de 2015

Llueve

Llueve. Hacia tiempo que la lluvia no hacia presencia. Sábado y llueve. Un día perfecto para quedarse en casa y disfrutar de la tranquilidad de no hacer nada y disfrutar de todo. Manta y sofá,  plan perfecto. Y por qué una película? También.  Sola o en compañía.  
Te invitaría a mi día perfecto, te haría un hueco en el sofá , a mi lado, acurrucados debajo de la manta, sin más que un día tranquilo de sábado.  Y una botella de vino, tinto o blanco, te dejaría elegir. 
Llueve y no me pone triste la lluvia,  tal vez nostálgica y con ganas de compartir un día tranquilo,  un día sin prisas, día de conversaciones relajadas,de buena compañía.  
Hoy llueve y aunque el día está gris, tiene más luz que muchos días de sol... por? Porque la luce en sol dentro de mi y la lluvia es el complemento perfecto para un día junto a ti. 

viernes, 20 de noviembre de 2015

Pequeñita

Pequeñita,  así me siento cuando estoy contigo. Pequeñita, pero no de enana, sino de chiquilla. A tu lado vuelvo a ser niña, a ilusionarme con un mundo por descubrir. De tu mano no tengo miedo, no hay horizonte lejano, ni laberinto del que no pueda salir. A tu lado vuelvo a soñar, a dejarme llevar por esas pequeñas cosas, que me ponen una sonrisa imborrable.
Cuanto estoy contigo, me vuelvo niña, traviesa, juguetona. La picardia me sale de forma innata. Busco provocarte y hacerte sonreír,  tu mantienes el tipo, y de nuevo te reto. Un juego sin mayor maldad que la de jugar a ser niños sin pensar en más allá.  
Vuelvo a ser chiquilla, indecisa pero sin miedo. Alocada e imprevisible, contigo me siento más yo que nunca, me brillan los ojos, sonrio desde el alma y recuerdo la luz que un día perdí y de nuevo me cubre.
Contigo vuelvo a ser pequeña, con ganas de comerme el mundo, de viajar, de reír,  de soñar... Contigo de nuevo quiero vivir. 

jueves, 19 de noviembre de 2015

Querido guerrero

Querido guerrero...
Así te veo, como un guerrero de lustre armadura, lleno de honor y ética en el campo de batalla. Un guerrero al que le puede la obligación antes que la devoción.  Lleno de cicatrices que cubre el armazón que no deja salir un ápice de debilidad.  Erguido, derecho y sin temblar aunque estés a punto de caer.
Te veo como un guerrero, incansable luchador y que apoya a los que lo necesitan, anteponiendo sis propios intereses. 
Ay querido guerrero, a veces pienso que después de tanta lucha, no sabes darte una tregua, pararte y mirar que la vida puede ser más llevadera sin tanta corrección en el campo de batalla. 
Admiro tu entereza, y sin embargo desearía romper tu armadura, que te derrumbaras por una vez u poder levantarte y curar tus heridas de guerra. 
Querido guerrero, las guerras son duras, nunca hay vencidos ni vencedores,  todos pierden algo, más de una parte de si queda allí, en la lucha. Aunque la peor guerra es con uno mismo y esa nunca se termina, empieza sin saberlo y continúa hasta que nos morimos.
Querido guerrero,  no puedo ser tu chico de armas, ni tu fiel escudero, y menos aún, la dama paciente que espera que vuelvas sano y salvo del frente. Así que tal vez es hora de enfundarse la armadura y empezar a pelear, en primera línea,  en el campo de batalla.... y quien sabe si la armadura protegerá él frágil cuerpo de una doncella que soñó con ser guerrera. 

domingo, 8 de noviembre de 2015

Te escribo a ti........Naufraga

 Mi última carta por ahora es a ti.  No necesito nombrarte ni decir tu nombre. Te escribo para decirte que siento mucho embarcarte en una aventura en la que ni yo misma tenía el mapa. Me deje llevar por la corriente, navegando a la deriva. Y en ese viaje te llevé conmigo sin pedirte permiso. Y ahora cuando el océano inmenso me rodea, me doy cuenta de lo egoísta que fui.
Cargas te con doble de equipaje, con tus pertenencias y con las mías,  sin quejarte, siguiendo mis pasos hasta que no pudiste más, y paras te de remar.  Me dejaste en tierra firme, en suelo seco, con la esperanza que me encontrase a mi misma. Allí viendote partir, me encontré más sola que nunca. Me hubiese encantado gritar te que regresarás pero ni la voz me salió ni mi ética me permitió gritar. No podía pedirte nada, pues nada te podía ofrecer.
Te escribo para decirte que estaré bien, aunque no lo creas, y seguramente tengas razón,  nunca he podido mentirte y menos en la desesperación .
Tenias razón,  me quedaré sola, sola por no saber luchar por lo que sentía,  por no tener el valor de no dejarte ir, por no haber hecho las cosas en su momento, por ser tan tonta de creer que todo se arreglaría algún día.
Eres libre, y yo más prisionera que nunca. Me alegro de que navegues, no sé si solo o en compañía,  no me atrevo a preguntar por temor a la respuesta. La duda la tengo y con ella me quedaré por no querer disipar la.
Te deseo lo mejor, y aunque no lo creas me has regalado más momentos para no olvidar que cosas que no quisiera que ocurrieran.  Te escribo para decirte que no eres culpable de nada, ni de mi soledad, ni de mi frustración,  si de algo eres culpable es de que una naufraga se enamoró de ti y aunque surques mil mares ella seguirá esperando a que vuelvas a tierra a recogerla en el mismo lugar donde la dejaste, pues allí no halló  la felicidad que tanto le deseaste, esa felicidad te la llevaste el día que decidiste partir.
Algún día,  te enviaré esta carta, algún día la leerás,  pero mientras tanto, camino por la orilla oteando los barcos que por casualidad me traigan noticias tuyas.
Allá donde estés, intenta ser feliz y no borres tu enorme sonrisa....
Siempre tuya la naufraga de tierra firme.