Todo va a salir bien.... como esas palabras calman a las personas, y a otras ala alteran....Quisiera decirte eso, gritar que nada saldrá mal, y no puedo. Se me hace un nudo en al garganta. Tengo miedo, estoy acojonada, así lo digo. Lo que viene no será fácil, por no ser, no sé cómo será. Lo único que tengo claro es que me quiero arriesgar. Quiero saltar a esa piscina de incertidumbre, agarrada de tu mano y sin miedo ni más riqueza que el corazón latiendo fuerte.
La vida no es fácil, eso lo he aprendido a base de leche y tropezones. Nada es fácil, pero para lograr algo hay que luchar y así se puede conseguir.
No puedo prometer un camino de rosas, si te a puedo asegurar que habrá ortigas y zarzas, y algún cactus también. Y aún así, ese camino tendrá magia y algo mágico, será nuestro camino y nosotros sus caminantes.
Llegaremos exhaustos a la meta, si la logramos alcanzar. Y si por algún motivo tuviésemos que detenernos o cambiar el rumbo, no podríamos decir que ko lo hemos intentado.
Todo va a salir bien!!! No lo sé.... solo se que quiero y voy a intentarlo.
martes, 22 de septiembre de 2015
lunes, 21 de septiembre de 2015
Primer paso
Y de repente, te pones de pié, y das el primer paso. Ese paso que llevas tiempo diciendo, autoconvenciendote de darlo, pero que no sabias como hacerlo.
Te pones delante de la puerta, la abres, y dejas que el sol te caliente la cara, y esa brisa que tanto veías como un huracán, te reconforta. No hace tanto frío como pensabas. Te quitas la chaqueta, te quitas los miedos y comienzas a caminar.
El primer paso, es el más difícil. Está lleno de temores, de miedos, de incertidumbres. Cuando levantas el pié del suelo, te tambaleas y lo vuelves a apoyar. De nuevo lo levantas y avanzas un poco. Te giras y miras atrás. Levantas el otro, un nuevo paso. Miras hacia delante, y el horizonte es lejano, difuminado. Vuelves a mirar hacia tu espalda, recuerdas los motivos que te han puesto de pié. Y caminas, y ahora sin detenerte.
Un paso, otro, otro y te sientes cada vez más ligero. La vista al frente, aunque no puedes evitar girar la mirada. Te sorprende ver el equipaje que vas dejando, las piedras del miedo, las rocas de los temores.... y la cara seria, se transforma en una sonrisa. Por primera vez caminas a tu ritmo, sin saber muy bien el destino y cada vez más clara la meta.
Ese primer paso, que tanto tiempo pensaste en dar, ahora te parece que debieras darlo hace tiempo. No importa lo que tardes, lo que realmente importa es caminar, caminar tranquilo, por la ruta que has decidido. Ningún camino va a ser fácil, habrá piedras, fango, algún campo y puede que también flores... hay que disfrutar cada viaje, cada desvío y sobre todo querer vivir el camino.
Caminas? O ves a los demás caminar? Nada espera, la vida sigue sin nosotros, así que no te pares...
Recuerda... el primer paso es el más difícil. ..
Te pones delante de la puerta, la abres, y dejas que el sol te caliente la cara, y esa brisa que tanto veías como un huracán, te reconforta. No hace tanto frío como pensabas. Te quitas la chaqueta, te quitas los miedos y comienzas a caminar.
El primer paso, es el más difícil. Está lleno de temores, de miedos, de incertidumbres. Cuando levantas el pié del suelo, te tambaleas y lo vuelves a apoyar. De nuevo lo levantas y avanzas un poco. Te giras y miras atrás. Levantas el otro, un nuevo paso. Miras hacia delante, y el horizonte es lejano, difuminado. Vuelves a mirar hacia tu espalda, recuerdas los motivos que te han puesto de pié. Y caminas, y ahora sin detenerte.
Un paso, otro, otro y te sientes cada vez más ligero. La vista al frente, aunque no puedes evitar girar la mirada. Te sorprende ver el equipaje que vas dejando, las piedras del miedo, las rocas de los temores.... y la cara seria, se transforma en una sonrisa. Por primera vez caminas a tu ritmo, sin saber muy bien el destino y cada vez más clara la meta.
Ese primer paso, que tanto tiempo pensaste en dar, ahora te parece que debieras darlo hace tiempo. No importa lo que tardes, lo que realmente importa es caminar, caminar tranquilo, por la ruta que has decidido. Ningún camino va a ser fácil, habrá piedras, fango, algún campo y puede que también flores... hay que disfrutar cada viaje, cada desvío y sobre todo querer vivir el camino.
Caminas? O ves a los demás caminar? Nada espera, la vida sigue sin nosotros, así que no te pares...
Recuerda... el primer paso es el más difícil. ..
domingo, 20 de septiembre de 2015
Atardecer
Por tener,tengo muchas cosas que contarte. Lo que ocurre es que me aturullo y no logro que salga algo inteligible de mi pensamiento.
Y si, nos tomamos un vino al atardecer y charlamos? El vino aflora la tranquilidad y el sosiego que da una buena compañía. Y el atardecer simplemente es el complice de tal conversación, y sellador de las confidencias descubiertas.
Por contarte, te contaría todo mis días, mis horas. Mis desvelos y deseos, mis inquietudes y fracasos, pero... tu no quieres eso. No quieres que te cuente, tú quieres que viva, que vuele, que tropiece y me levante. Tú quieres que sangre, que llore, que corra y que grite. Tú quieres que sea yo...
Por contarte , te contaría que tengo miedo, que no me gusta la incertidumbre, que quiero tener todo bajo control aunque parezca el caos más absoluto. Te contaría, que necesito tus abrazos como ela iré que respiro, que cuando no siento tu mano agarrando fuerte la mia, tiemblo, flaquea y me desorienta. Por contarte , te contaría que poco a poco voy viviendo y que un día de estos con una copa de vino, te contaré todo esto y más, ante la cómplice mirada del atardecer
Y si, nos tomamos un vino al atardecer y charlamos? El vino aflora la tranquilidad y el sosiego que da una buena compañía. Y el atardecer simplemente es el complice de tal conversación, y sellador de las confidencias descubiertas.
Por contarte, te contaría todo mis días, mis horas. Mis desvelos y deseos, mis inquietudes y fracasos, pero... tu no quieres eso. No quieres que te cuente, tú quieres que viva, que vuele, que tropiece y me levante. Tú quieres que sangre, que llore, que corra y que grite. Tú quieres que sea yo...
Por contarte , te contaría que tengo miedo, que no me gusta la incertidumbre, que quiero tener todo bajo control aunque parezca el caos más absoluto. Te contaría, que necesito tus abrazos como ela iré que respiro, que cuando no siento tu mano agarrando fuerte la mia, tiemblo, flaquea y me desorienta. Por contarte , te contaría que poco a poco voy viviendo y que un día de estos con una copa de vino, te contaré todo esto y más, ante la cómplice mirada del atardecer
sábado, 19 de septiembre de 2015
No puedo decirte
No puedo decirte como me siento, aunque me encantaría llamarte y susurrar te todos mis pensamientos. No debo, y aun así me muero por hacerlo.
No es la necesidad de desahogarme, es más la necesidad de sentirte, de acompañarte. La distancia no es lo complicado, los kilómetros es más una sensación que algo material. Tú has puesto distancia emocional, levantado un muro de frio hielo de compostura neutral.
He intentado no apreciar tu postura, cerrar los ojos para seguir acompañandote, y pensarás que no era consciente de tu lejanía, pero todo tiene un límite y llo he rozado.
Escucharé, intentaré entender y respetaré, y después actuaré. Aquí estaré cuando decidas volver, lo que no puedo asegurarte si estaré de la misma manera y d ela misma forma. El cansancio se nota y ya ni los cafés de los buenos momento me despiertan. Me duermo ante la melodía de todo sigue igual.
No puedo decirte como me siento, te he acostumbrado a que aguanto lo que me echen,a resignarme. Y cuando por fin me expresó, siempre consigo que la gente no entienda mi repentino cambio, mi puesta en mi lugar.
Ahora toca esperar y despues se verá, y sin poder decirte como me siento....
No es la necesidad de desahogarme, es más la necesidad de sentirte, de acompañarte. La distancia no es lo complicado, los kilómetros es más una sensación que algo material. Tú has puesto distancia emocional, levantado un muro de frio hielo de compostura neutral.
He intentado no apreciar tu postura, cerrar los ojos para seguir acompañandote, y pensarás que no era consciente de tu lejanía, pero todo tiene un límite y llo he rozado.
Escucharé, intentaré entender y respetaré, y después actuaré. Aquí estaré cuando decidas volver, lo que no puedo asegurarte si estaré de la misma manera y d ela misma forma. El cansancio se nota y ya ni los cafés de los buenos momento me despiertan. Me duermo ante la melodía de todo sigue igual.
No puedo decirte como me siento, te he acostumbrado a que aguanto lo que me echen,a resignarme. Y cuando por fin me expresó, siempre consigo que la gente no entienda mi repentino cambio, mi puesta en mi lugar.
Ahora toca esperar y despues se verá, y sin poder decirte como me siento....
viernes, 18 de septiembre de 2015
No escribir
He prometido no escribir, más bien no hacerlo para después no publicarlo. Supongo que con escribir, libero mis demonios y no me enfrentó a ellos todo lo que debiera.
Pensé que en este proceso de cambio, lo que menos me iba a costar era lo de escribir. Y no ha sido así, es una de las cosas que más me están costando.
No sé cuándo verá este post la luz, y ni siquiera sé si lo publicaré, pero reconozco que no puedo estar sin expresar mis inquietudes, mis precupaciones, mis estados.
Aunque hoy quisiera poner orden a todo eso que me pasa,sería una tarea casi imposible, pues hay muchas cosas que se asoman y otras que son excesivamente presentes. Es hora de cambios, cambios que por mucho que espere como se van a desarrollar no tengo ni idea.
He prometido no escribir, no publicar, por lo menos hasta que todo esté encaminado. Si leéis esto es porque el camino se ha empezado a andar, y aunque difícil será , mis pasos me guiarán.
Pensé que en este proceso de cambio, lo que menos me iba a costar era lo de escribir. Y no ha sido así, es una de las cosas que más me están costando.
No sé cuándo verá este post la luz, y ni siquiera sé si lo publicaré, pero reconozco que no puedo estar sin expresar mis inquietudes, mis precupaciones, mis estados.
Aunque hoy quisiera poner orden a todo eso que me pasa,sería una tarea casi imposible, pues hay muchas cosas que se asoman y otras que son excesivamente presentes. Es hora de cambios, cambios que por mucho que espere como se van a desarrollar no tengo ni idea.
He prometido no escribir, no publicar, por lo menos hasta que todo esté encaminado. Si leéis esto es porque el camino se ha empezado a andar, y aunque difícil será , mis pasos me guiarán.
jueves, 17 de septiembre de 2015
Vida prestada
He vivido una vida prestada, y como tal , llegó el momento de devolverla. El problema es que ya la había hecho mia, pero no era más que un apaño de la que yo no quería vivir.
Aquella, me sentaba bien, aunque no era del todo mi medida, con ella me sentía ligera, sin mucha atadura, tal vez porque no era mia, tal vez porque no me correspondía.
La he devuelto, y ahora siento que me falta algo, cómo si todo se resumiese a que debiera recuperarla y hacerla nuevamente mia. Tampoco esa es la solución, ni aquella me sentaba como un guante, ni la mia era de mi talla.
Me he sentado ante el armario, y empezado a sacar todos los atuendos que en él guardo. Recuerdos de otras épocas, ilusiones frustradas, proyectos aplazados, futuros que nunca llegaron y sobretodo miedos, miedos que han devorado toda ansia de libertad. Ahora que ya no se cual es mi auténtica vida, me he dado cuenta que he vivido mucho tiempo de prestado.
El préstamo no era algo solicitado por mi, fue algo impuesto, que sin quererlo ni pensarlo, acepté. Y ahora ya no se que ponerme. He decidido despojarme de toda prenda que no me sienta, y aunque el frío se apodere de mi piel, mi pensamiento esta más templado que nunca.
No sé qué vida me vestire a partir de ahora, si será la vida que siempre soñé, o solo una etapa más de ella, pero me pondré mi ropa, ropa con la que me sienta yo, guapa, segura. Me calzare zapatos de mi talla, no sé si tacones o planos, pero serán mios, con los que cada paso que dé, sea el paso que quiero andar.
Se acaba el tiempo, pues la vida no es eterna, y no quiero tener la sensación de no estar en el lugar que no quiero, ni rodearme de quien no me apetece y mucho menos estar condicionada ni por el que dirán ni por lo que piensen los demás.
La vida como el tiempo, no se detiene, no te espera, sólo cada uno lo emplea o lo gasta, pero discurre sin mirar atrás. La vida se escapa, y es el momento de vivir la propia y dejar de vivir la prestada, porque al final del camino no hay vuelta atrás.
Empezó el cambio.... y con él la evolución .
Aquella, me sentaba bien, aunque no era del todo mi medida, con ella me sentía ligera, sin mucha atadura, tal vez porque no era mia, tal vez porque no me correspondía.
La he devuelto, y ahora siento que me falta algo, cómo si todo se resumiese a que debiera recuperarla y hacerla nuevamente mia. Tampoco esa es la solución, ni aquella me sentaba como un guante, ni la mia era de mi talla.
Me he sentado ante el armario, y empezado a sacar todos los atuendos que en él guardo. Recuerdos de otras épocas, ilusiones frustradas, proyectos aplazados, futuros que nunca llegaron y sobretodo miedos, miedos que han devorado toda ansia de libertad. Ahora que ya no se cual es mi auténtica vida, me he dado cuenta que he vivido mucho tiempo de prestado.
El préstamo no era algo solicitado por mi, fue algo impuesto, que sin quererlo ni pensarlo, acepté. Y ahora ya no se que ponerme. He decidido despojarme de toda prenda que no me sienta, y aunque el frío se apodere de mi piel, mi pensamiento esta más templado que nunca.
No sé qué vida me vestire a partir de ahora, si será la vida que siempre soñé, o solo una etapa más de ella, pero me pondré mi ropa, ropa con la que me sienta yo, guapa, segura. Me calzare zapatos de mi talla, no sé si tacones o planos, pero serán mios, con los que cada paso que dé, sea el paso que quiero andar.
Se acaba el tiempo, pues la vida no es eterna, y no quiero tener la sensación de no estar en el lugar que no quiero, ni rodearme de quien no me apetece y mucho menos estar condicionada ni por el que dirán ni por lo que piensen los demás.
La vida como el tiempo, no se detiene, no te espera, sólo cada uno lo emplea o lo gasta, pero discurre sin mirar atrás. La vida se escapa, y es el momento de vivir la propia y dejar de vivir la prestada, porque al final del camino no hay vuelta atrás.
Empezó el cambio.... y con él la evolución .
miércoles, 16 de septiembre de 2015
Vuelvo
Después de más de un mes de desconexion, de no escribir entrada, hoy he decido volver. Este tiempo no he publicado nada, no por ello he dejado de plasmar mis pensamientos de forma escrita. No sé, no tengo la certeza de si es buena o mala idea volver, pero algo me pide hacerlo.
La verdad, no tengo idea, de si alguien ha echado de menos mis palabras, o de si yo misma lo he echado tanto en falta como debiera, lo que si está claro, es que vuelvo.
Este tiempo alejada de compartir mis cosas, ha sido un examen y un constante diálogo conmigo misma. Todos necesitamos en algún momento de nuestra vida detenernos y mirar a todas las direcciones para iniciar de nuevo el camino.
Hubo una vez, que me creí segura se todo, y ahora veo que no era más que un gran espejismo. No sé lo que quiero, pero empiezo a tener claro lo que no deseo. No tengo definida esta nueva etapa, ni tampoco que me depara el futuro, pues cada vez es más incierto.
Tenía un salón demasiado amueblado, que poco a poco he tenido que ir organizando, quitando muebles, embolviendo paquetes y otros regalándonos e incluso alguno llevarlo al sotano.
No tengo claro donde será el lugar perfecto para algunos, pero ahí están, esperando su ubicación si algún día la tienen.
Una se las cosas que he aprendido este breve espacio de tiempo, es que la vida sigue, que el tiempo no se detiene, y que no espera a que nos enfrentemos a los miedos. Vida solo hay una y que cada uno debe decidir cómo vivirla, intentando ser cada día un poco más feliz que el anterior, porque al final de nuestro días, sólo nos quedará la satisfacción de haber disfrutado cada día al máximo, y con las personas que realmente quisimos estar.
Hoy vuelvo a plasmar mis pensamientos, unas veces llenos de certezas y otras, no siendo más que las ideas que se me ocurren cuando estoy intentando caminar.
Vuelvo y quien sabe por cuanto tiempo... mientras tanto aquí estaré.... sin detenerme.
La verdad, no tengo idea, de si alguien ha echado de menos mis palabras, o de si yo misma lo he echado tanto en falta como debiera, lo que si está claro, es que vuelvo.
Este tiempo alejada de compartir mis cosas, ha sido un examen y un constante diálogo conmigo misma. Todos necesitamos en algún momento de nuestra vida detenernos y mirar a todas las direcciones para iniciar de nuevo el camino.
Hubo una vez, que me creí segura se todo, y ahora veo que no era más que un gran espejismo. No sé lo que quiero, pero empiezo a tener claro lo que no deseo. No tengo definida esta nueva etapa, ni tampoco que me depara el futuro, pues cada vez es más incierto.
Tenía un salón demasiado amueblado, que poco a poco he tenido que ir organizando, quitando muebles, embolviendo paquetes y otros regalándonos e incluso alguno llevarlo al sotano.
No tengo claro donde será el lugar perfecto para algunos, pero ahí están, esperando su ubicación si algún día la tienen.
Una se las cosas que he aprendido este breve espacio de tiempo, es que la vida sigue, que el tiempo no se detiene, y que no espera a que nos enfrentemos a los miedos. Vida solo hay una y que cada uno debe decidir cómo vivirla, intentando ser cada día un poco más feliz que el anterior, porque al final de nuestro días, sólo nos quedará la satisfacción de haber disfrutado cada día al máximo, y con las personas que realmente quisimos estar.
Hoy vuelvo a plasmar mis pensamientos, unas veces llenos de certezas y otras, no siendo más que las ideas que se me ocurren cuando estoy intentando caminar.
Vuelvo y quien sabe por cuanto tiempo... mientras tanto aquí estaré.... sin detenerme.
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