jueves, 14 de mayo de 2015

Si fueses una película

Sí fueses una película,  que película serías?  Nunca lo habéis pensado. Parad un momento y rebobinad cada y una de las películas que habéis visto a lo largo de vuestra vida, o que alguien os comentó,  o el libro que después fue película. 
Una amiga mía dice que todos somos una película, o que una película nos define más que cualquier descripción.  Nunca pensé encontrar alguna que me fuese perfecta, o con la que me sintiese lo suficiente identidicada.  
Ahora mismo no recuerdo la película que definía a mi amiga, pero le pregunté,  por curiosidad más que porque creyera que fuese la certera, cual seria mi película. Ella con la prudencia que la caracteriza, me aseguró que era su opinión, su humilde opinión. Y aunque así fuese, me picaba la curiosidad. Jamás imaginé su respuesta, me miró y me dijo........ "Julie & Julia"
Mi cara reflejó mi sorpresa,  y ella enseguida se apuró a explicarme más o menos de que iba, cosa que yo ya sabía, aunque nunca la había visto. Y prometí que algún día vería. Y dicha conversación ahí se quedó.  
El otro día, casualidades de la vida, tarde de domingo ociosa y sin ganas de nada, encendí la tele y ahí estaba, la película que ella identificó conmigo. Así que no cambié y puse todo el interés en verla. 
Según pasaban los fotogramas cada vez me veía más identificada, en tantas cosas, y no sólo por que la protagonista escribiese un blog, sino por muchas muchas cosas. Debo reconocer que mi amiga me conoce bien y si alguna vez una película me identificara y fuese una reseña , desde luego sería esa.
Tal vez algún día os cuente por qué,  pero desde luego que me ha dado muchas ideas, para escribir y sobre todo  como posibles proyectos. Tal vez mañana os lo cuente, o tal vez los ponga en práctica.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Por que?

Y por qué me siento culpable?  Así me sentí al colgar el teléfono, no me dijo nada, ningún reproche de su boca, y aun así me invadió  un sentimiento de culpabilidad. También un sentimiento de impotencia y de rabia. Y todo ello porque llegado un momento he sido un poco egoísta.  Algo que no suelo hacer, y la gente que me rodea no está acostumbrada. 
Si alguien lee lo de egoísta,no se que pudieran pensar, pero solo ha sido quedarme en casa y no ir a junto personas que sin decírmelo querían que fuese. En ocasiones la sutileza de las insinuaciones, del tipo que sea,  pueden ser más directas que muchas palabras o intenciones dichas o explicadas. 
Todos hemos sido verdugos, alguna vez. Verdugos sin hacha ni cepo. Verdugos de mirada, de sentimientos, de culpabilidad. 
Y al igual de ser verdugos, hemos sido víctimas. Condenados sin derecho a réplica,  sin defensor, solo acatar el veredicto y bajar la cabeza como símbolo de arrepentimiento. 
Y así,  después de un día en el ur no quería hacer nada, no tenía humor, ni creo que fuese buena compañía ni para mi misma,  me quedé en casa y no quise oír las indirectas de... " estoy baja, ven" " un café y te lloro en el hombro" " es fin de semana , pasa la tarde haciéndome compañía ".... y tanto tapé lo oídos que al día siguiente, los reproches no pude evitar escuchar. 
Y hoy me siento mal, mal por ser egoísta,  por primera vez pensar un poco en mi y dejar de hacerlo en los demás.  Tengo que aprender a ser egoísta y que ello no me cree conflictos ni contradicciones conmigo misma. 
Por qué me siento culpable?  No debiera, pero es así..... por qué?  No lo sé.  
Algún día aprenderé mientras tanto a seguir caminando. 


martes, 12 de mayo de 2015

No puedo culparte...

No puedo culparte por creerme tus palabras, tus promesas de cambios que jamás van a ocurrir. No puedo enfadarme contigo por no ser como quiero que seas, o desear que te conviertas en quien dices que vas a ser. No quiero hundirme en un vaso de agua pero ese vaso me parece el océano más oscuro, el pozo más lleno de fango, en el que he estado jamás.
No puedo reprimir el llanto de ver la cruda realidad, de darme cuenta que nada era gratuito, que todo lo regalado venia con una cláusula en letra diminuta que no me paré a leer. Es que siempre nos pasa igual, cuando vienes de lo malo, lo regular te parece bien y lo bueno increíble, y no le buscas el revés a las cosas y mucho menos te da por pensar que no te puede tocar a ti alguna vez la buena suerte.
No puedo culparte por vivir engañada, tú eres como eres y siempre has sido así.  La ilusa he sido yo, por pensar , por creer tu cuento chino escrito en japones.
No puedo enfadarme contigo  por dejarme ilusionar  con una vida mejor y una conexión de presente y futuro. No puedo continuar creyendo que habrá un mañana cuando no sé  su hay un hoy y un ahora.
No puedo cargarte con el peso de que todo lo que pasa es culpa tuya, ya que aquí la única culpable soy yo, por no querer ver lo evidente , por preferir soñar a pisar el suelo con todo el pie, a ambiciona algo mejor y no quedarme quieta. La única culpable soy yo, por no hacerle caso a mi yo interior que siempre me decía que me parase, sopesase y decidiera.
No puedo culparte, aunque algunas veces lo hago....

lunes, 11 de mayo de 2015

Escribir lo apuntado

Cuando no tengo tiempo se me ocurren mil cosa que escribir, y como lo tengo fresco , no creo que vaya a olvídarlo.  Que equivocada estou,  porque a los cinco minutos ya ni lo recuerdo,  solo atino a rememorar que era una buena idea, nada más.
A veces consigo apuntarlo, pero después no logro desarrollar la idea de la misma manera que la tenia en mente, me parece tonta, o no tan estupenda como la había pensado.
Lo de olvidar no creo que sea cosa de la edad, es más bien cosa de andar a correr y no pararse un momento a pensar.
Tengo mi librera llena de anotaciones que no recuerdo que querían decir, frases sueltas que después al desarrollarlas nos e parecen en nada a lo que quería contar.
Alguien me dijo una vez, que esto de escribir era como escupir, sacar todo lo que se lleva dentro. El problema es que a mi las mejores ideas, lo que mejor escupo o vómito,  es mi mente razonando con mi yo interior. Y en ese instante, la casualidad quiere que tenga las manos ocupadas,  con lo cual no puedo apuntar las.  Y cuando el momento me lo permite, intento escribirlas, aunque solo sea una pequeña idea.
Y esto me pasa a menudo, impidiendo que todo lo que tiene que aflorar se quede en el tintero. En ocasiones pienso que a nadie le interesan los desvaríos de la que aquí escribe, y después mensajes de algún lector despistado, y digo lo de despistado porque se topó con el blog por casualidad, me envía un mensaje animando me o diciéndome que  se siente identificado  con mis letras. Esas pequeñas recompensas hacen que no desista y que cada día continúe  compartiendo con vosotros mis pensamientos,  mis fatigas,  inquietudes y más de un despropósito.  Y alguna cosilla más que no recuerdo y que en algún lugar he apuntado....

domingo, 10 de mayo de 2015

Maria. punto y seguido

""""Ilusionada era poco, así comenzaba el viaje. Ganas de comerse el fin de semana y comerse muchas más cosas. En cuanto abrió los ojos, miró el movil. Esperaba un mensaje, un algo. Era temprano, podría estar durmiendo, así que le tocaba a ella dar los buenos días.  Escribió un Buenos días con cara sonriente.  La respuesta se hacía esperar. 
Siguió con los prepararivos, no quería dejar nada aa la improvisación.  En pleno vorágine de último momento un mensaje... " Buenos dias"
Qué tal? Yo acabando de llenar el coche.
"Ahora no puedo hablar" 
Maria buscó el número y le llamó.  Rechazo de llamada.  Y otra vez. Llamada rechazada. 
Un nuevo mensaje. ... " después hablamos".
No alcanzaba a saber o interpretar que pasaba. Se apoderó una sensación extraña de María, era como un aviso, una alarma, una señal de precaución.  No quiso oír,  no quiso ver, solo quería por una vez seguir su corazón y volar.  
Lucía un día expedido,  lleno de luz, alguna nube pero con el cielo azul. Pasó a recoger a su amiga y emprendieron el camino. 
Los kilómetros no eran distancia, era un viaje de placer,  su amiga a su lado y risas por compartir.  De vez en cuando miraba el teléfono,  ningún mensaje,. No pasaba nada, nada ni nadie le iba a estropear aquel viaje. 
Alguna parada que otra para conocer las zonas por las que  pasaban, saborear sus vinos y sus quesos. Y poco a poco se acercaba el destino.  Su amiga conocía la zona y a Maria le pareció un lugar mágico, especial. Se metieron por callejuelas, todo nuevo y al mismo tiempo familiar. Por fin aparcaron y fueron en busca del lugar en que iban a pernoctar las próximas noches.  En plena plaza,  viste a la catedral, la casa increíble, el aroma, el gusto..todo era perfecto.  Su amiga le dejó la a habitación grande, esperaba y desea a que  Maria la compartiera. Maletas arriba.  Ducha rápida y a tomarse una cervecita. Empezaba el fin de semana.  
Decidió llamarle, avisarle que habían llegado. El teléfono sonó y nadie respondió.  Al poco rato un mensaje de lo más extraño y a la vez revelador..." lo siento , no voy a ir"
Maria lo leía y lo releía, no podía creérselo.  Por qué?  Fue la primera pregunta. El sólo  respondió no puedo hablar,ya te lo explicaré.  
Una lágrima recorrió su mejilla, cayendo en la pantalla del movil.  No sabia que que hacer. .
Se levantó,  fue hacia su amiga y la miró  y le dijo , "no va a venir"
Queeeeee?"""" 
Su amiga la miró con cara de no entender nada. Maria le contó  la poca información que tenía. Ella misma tampoco sabia como reaccionar. Su amiga empezó a whasapearle y él  sugiriendo le a Maria que hiciese parar a sus amiga.  En un primer instante lo intento, o por lo menos  se lo planteó,  pero después de un rato, dejó que ella hiciese lo que creyese conveniente. Ya era hora de que alguien hiciese lo que ella no había tenido valor. 
De allí a una hora sonó el movil, era él. Maria dudó en contestar pero ... le pudo la curiosidad de que escusa o explicación tendría ahora.  Optó por no esconderse, ella no había actuado mal, y tampoco iba a negarle la oportunidad de que le volviese a mentir. 
De las escusas de él, esta era la mejor. Se había liado con su ex, casada y embarazada, y más cosas que no vienen a cuento contar. Maria sólo acertó a preguntar.. estas con ella?? 
Su respuesta más increíble.  "No, no sé. ...sucedió ". 
Maria mantuvo la calma.  Y siguió  en su línea,  "tu y yo no somos nada, era la intención de algo, tu sabrás,  cuando te aclares me avisas. Y otra vez me lo cuentas antes y no hago el viaje ne valde" 
Cómo siempre el tenia la historia bien montada y consiguió  que Maria se apiadara de nuevo. La confianza estaba rota, pero sabía que intentaría algo de nuevo. 
Maria necesitaba tiempo, espacio, no era capaz de saber si esa confianza podría retablecerse. 
El finde fue de lo más interesante , sin la presión del encuentro,  ni de ningún tipo de espectativas, Maria se reencontró con ella misma, con su amiga y con un lugar lleno de rincones mágicos.  
La vuelta a casa, fue un constante colocamiento de ideas,  de piezas, de saber a donde ir, de tranquilidad, de caminar....
Los días fueron pasando, y de cuando en vez se acordaba de él,  de sus conversaciones, de la empatia , de la conexión,  de tantas cosas que ahora parecían lejos,  distantes , mentiras, verdades falseada. ..Ya no sabia que pensar, solo olvidar. 
Pasó  una semana, y otra , y a la tercera,una llamada de él.  Maria ni se enterara, un mensaje... Hola guapa, perdona por como hice las cosas, me gustaría hablar.  Un día de estos te llamo.
Dos días después volvió a llamar, esta vez, Maria respondió.
  

sábado, 9 de mayo de 2015

Felicidades!!!!!!!!!

Querida amiga
Hoy más que nunca me gustaría estar físicamente en el mismo lugar que tú,  y no a miles de kilómetros. Hoy me gustaría poder llamarte y lo primero que te dijera después del " diga" de rigor, fuese un felicidades. Me gustaría timbrarte y que nos fuésemos a celebrarlo, a reírnos del mundo y de nosotras mismas.
Hoy me gustaría sacarte una sonrisa, esa sonrisa que en tu cara luce más esplendorosa que en ninguna. Me gustaría invitarte a una copa de vino, a la botella entera o a la caja entera, y compartir momentos inolvidables.
Hoy me gustaría que existiese la teletransportación, porque los vuelos entre ahí y aquí parecen más que imposibles. Hoy te daría ese abrazo que tantas veces me cuesta.
Hoy es un día especial, es tu cumple, y no voy a decir la edad, porque no los aparentas y además tienes el espíritu de una jovencita curtida ya en mil batallas. Solo quiero que sepas que ya que no tengo muchas formas de hacerte llegar algo material, este es mi regalo.
Hoy te diré,  que te echo de menos, a ti y apuestas charlas. Que a veces me enfado porque te has tenido que ir tan lejos, y otras sonrió por tu valentía. Te diré que me alegro que formes parte de mi historia, porque aunque no apareces en todos los capítulos estas en la cabeza de la protagonista,  y más de un párrafo te dedica cada día.  Te diré,  que ya puedes ahorrar para venirte este verano y hacerme un hueco en tu estresada agenda, que más que un hueco serán horas y horas de ponerse al día, que pasarán como minutos.
Hoy quiero felicitarte,  no por cumplir años, que eso es obvio que lo sabes, bueno aunque a lo mejor con lo ajetreada que andas hasta te has despistado y todo, sino quiero felicitarte por ser como eres, y no me hagas que te lo explique. Que no te lo crees?, eres una de las personas más mágicas que conozco, y que transmiten buen rollo y buenas vibraciones. Y no te preocupes, todo saldrá bien y sino sale todo lo bien que  esperas, le das la vuelta a la historia y a volver a empezar.
No te lo digo mucho, gracias por ser mi amiga, por estar y por demostrarme una vez más que la amistad es algo más que verse a cada día  y en muchos casos no tener nada que contar.
Te quiero
Y no llores, que ya se me escapan a mis las lágrimas al imaginarte leyendo.....
Felicidades y no te olvides de tomarte una copia de vino a mi salud!!!!
Un beso muy grande con abrazo incluido.

viernes, 8 de mayo de 2015

Sorpresas

Sorpresas te da la vida!!! Que razón tenía mi abuela, la vida no es sólo la que sorprende, también en la gente.
Debiera no esperar ciertas cosas de la gente, pero no puedo evitarlo, pues me enseñaron que tratase a los demás como me gustaría que a mi me tratasen. Y desde esa premisa, no alcanzo a entender que a una persona no quiera que la traten  bien. Aunque claro , no creo que sea el caso, pienso que la gente olvida eso y sólo  piensa en ella y exclusivamente en ella.
Últimamente, me sorprendo cada vez menos. He optado por no esperar nada, a no poner demasiadas espectativas en los que me rodean.
 Todos te dicen lo mismo, que son buenas personas, que intentan ayudar,  que son buenos amigos, que tal.., que cual.., y que sé yo. No dudo de sus palabras, no soy quien para hacer tal cosa, pero la realidad después dista mucho de tales afirmaciones.  Cuando llega el momento, están muy ocupados para ayudar, hoy les va mal quedar.  Les llamas y no responden, o al responder es la excusa más rara que has oído. ..
Escuchando mis afirmaciones puede parecer que no tengo amigos, los tengo, solo que poco y muy buenos, lo que pasa es que no hablo de ellos,  hablo de la gente en general. Y es cierto, que a veces esperas que los demás acudan con la misma premura que lo harías tú si ellos solicitarán tu presencia. Y cuando esto no ocurre un poco de decepción y frustración te inunda.
Esto no es más que una reflexión, y no es que me haya pasado mucho, pero si lo que me ha acontecido, es que no suelo preguntar por la vida de otros y menos aún ir contando sus miserias, y cuando me vienen con historias y resulta que hablan de mi y saben más que yo misma, me toca un poco la moral. Que vayan publicando cosas sobre mi persona, ciertas o no, pues también me toca los bemoles.  Y si por encima es alguien cercano y que me conoce un poco, pues aún más. Y es que sorpresas te da la gente que crees que conoces, que piensas que puedes confiar, y que aseguraría para tu fuero interno que actuarían como tú lo harías, simplemente respetando su manera de pensar y sin traicionar su confianza.
Esto no va a hacer que cambie, confío según me inspiren o no, aunque me equivoque,  aunque quisiera dejar de hacerlo no podría, porque por mucho que diga,   el ser humano en el fondo es bueno por naturaleza.  Y la envidia le puede, y el cotilleo más, pero siempre estará dispuesto a echar una mano, a veces al pescuezo, y muchas, una mano tendida.
La vida es una constante caja de sorpresas, y la gente la guinda del pastel, hay que probar para saber si nos gustará y de paso saborear.