Maria no estaba muy segura de que se vieran. Era un paso al frente, era poner toda la carne en el asador y no sabia si estaba preparada. El la tranquilizaba asegurándole que era importante verse para seguir caminando.
El dominaba el lenguaje, las maneras de seducción a través de las palabras. Consiguió que ella se fuese despojando de esa reticencia y aceptara poner echa para el encuentro.
Maria no tenía todas las cartas, así que busco apoyo en alguien de su confianza. Me cuenta lo que el pasa, me enseña su foto, y quien que la acompañe llegado el momento. Por ella haría lo que fuese pero hay sensaciones que me hacen sospechar, que no estaba todo bien.
Después de una charla con cervecita, de ser convincente, y de ver ese brillo en sus ojos que pocas veces recordaba, acepté ir con ella.
Maria rebosaba felicidad, y si lo compartió con él. Emocionada le comentó que iría acompañada de una amiga. Cosa que a él no le pareció mal, todo lo contrario. A mi me sorprendió porque en cierto modo, ya que se suponía que querrían compartir momentos y conocerse, disfrutar de instantes, pues no sabrían cuando volverían a verse.
Maria están tan ilusionada que no observaba más que su propio nerviosismo. Pusieron fecha, la puso él y ella aceptó. Penúltimo fin de semana de enero.
En cuanto lo supo, me insistió en que buscase un hotel, y ella de encargaría de los billetes. Busqué y busqué. Maria estaba nerviosa, y él la tranquilizaba. Bromeaban con que no saldrían de la habitación, pero Maria quería visitar a gente en la ciudad, a el no le pareció buena idea, la quería para él solo.
La cuenta atrás había comenzado. Los días pasaron, y se iba acercando la fecha. La maleta fue una ardua tarea, nos sabia que meter, que si los tacones, el traje negro, el pijama... para qué pijama. Con mucho trabajo cosiguió terminar la maleta. El tren salía a las doce de la noche y a al diez ya estaba en mi casa. Nos fuimos camino a la estación, allí bajo el cobijo de la noche y de muchas ilusiones, Maria esperó el tren que la llevaría a ponerle aroma, piel a esa persona que se había colado en su vida en los últimos meses.
Ya no había vuelta atrás. ..... el tren se escuchaba a lo lejos, era hora de dejar los miedos en la estación y subirse a un viaje de valientes....
sábado, 7 de marzo de 2015
viernes, 6 de marzo de 2015
Duele.....
Toda traición duele. Duele porque no lo esperamos, porque viene de manos amigas, de rostros cercanos. Duele más porque nos hace sentir vulnerables, y un tanto estúpidos.
No podemos evitar enfadar nos con nosotros mismos. Un enfado que va en aumento al recordar todas las señales que nos avisaban del peligro. Y que una tras otra, fuimos evitando hacer caso.
La tradición no deja de ser mayor o menor, es traición y punto. Lo que es mayor es la decepción que nos provoca, rabia de ser tan inocentes o de no ver lo que se venía encima.
Todo eso aderezado de confesiones y secretos que compartimos un tiempo atrás y que ahora estan en sus manos y a su antojo de hacer más daño del ya provocado.
Por que esa angustia?? Por que? Jamás jugaría a hacer daño a otra persona... y por que hay gente que lo hace sin miramientos?
No creo tanto en sus ganas de dañar, no puedo concebir seres humanos así. Pero la realidad es que todos hemos sentido esa reacción , y de gente en la que pensamos que jamás se iría de nuestro día a dia, y menos aun por la puerta de atrás y a escondidas.
Esas personas , que van por la vida dando Buenos consejos, y buenas maneras y jactandose de que jamás a han hecho daño, que su empatia es superior a la media,etc, etc,.... Peligro. Esas son las personas que cuando menos lo esperas te dan un par de puñaladas y tan certeras que te dejan ko.
La vida es tan perra, que todo lo que hagas de alguna manera te lo devuelve. Así que pasado el enfado inicial de sentirme tan tonta por no ver lo evidente. De reconocer lo ilusa que fui , y sobre todo haberme dejado engañar por una obra tan bien representada. Me alegro de tu traición, de haber aburro los ojos , de haberme empotrado contra la pared, de haber visto lo ciega que estaba.... y sabe por qué?
Porque es mejor una traición a tiempo y que duela, que vivir en una falsa realidad llena de mentiras toda la vida.
Y recordad que una caída solo te hace más fuerte cuando te levantas.... y ya estoy en pie, y caminando de nuevo.
No podemos evitar enfadar nos con nosotros mismos. Un enfado que va en aumento al recordar todas las señales que nos avisaban del peligro. Y que una tras otra, fuimos evitando hacer caso.
La tradición no deja de ser mayor o menor, es traición y punto. Lo que es mayor es la decepción que nos provoca, rabia de ser tan inocentes o de no ver lo que se venía encima.
Todo eso aderezado de confesiones y secretos que compartimos un tiempo atrás y que ahora estan en sus manos y a su antojo de hacer más daño del ya provocado.
Por que esa angustia?? Por que? Jamás jugaría a hacer daño a otra persona... y por que hay gente que lo hace sin miramientos?
No creo tanto en sus ganas de dañar, no puedo concebir seres humanos así. Pero la realidad es que todos hemos sentido esa reacción , y de gente en la que pensamos que jamás se iría de nuestro día a dia, y menos aun por la puerta de atrás y a escondidas.
Esas personas , que van por la vida dando Buenos consejos, y buenas maneras y jactandose de que jamás a han hecho daño, que su empatia es superior a la media,etc, etc,.... Peligro. Esas son las personas que cuando menos lo esperas te dan un par de puñaladas y tan certeras que te dejan ko.
La vida es tan perra, que todo lo que hagas de alguna manera te lo devuelve. Así que pasado el enfado inicial de sentirme tan tonta por no ver lo evidente. De reconocer lo ilusa que fui , y sobre todo haberme dejado engañar por una obra tan bien representada. Me alegro de tu traición, de haber aburro los ojos , de haberme empotrado contra la pared, de haber visto lo ciega que estaba.... y sabe por qué?
Porque es mejor una traición a tiempo y que duela, que vivir en una falsa realidad llena de mentiras toda la vida.
Y recordad que una caída solo te hace más fuerte cuando te levantas.... y ya estoy en pie, y caminando de nuevo.
jueves, 5 de marzo de 2015
De repente ....un extraño
Y de repente le miras... tantas veces ha sido un oasis , esa calma después de la tormenta. Y de repente es extrañ@. No reconoces su cara, ni sus manos. Su mirada es fría, distante, opaca. No puedes leerle más allá de un pestañeo sin respuesta. Su rostro está difuminado, distorsionado, borrado sin dejar a la vista trazos reconocibles.
Vuelves a mirar a esa figura inerte que tantas veces lleno de risas y tus días. Que tantas veces inundó de locura tu cuerda vida.
Ahí, sin más latido que el paso del tiempo. El de horas sucediéndose a ritmo de minutos incansables. Ahí, esperando que un terremoto derrumbe los restos de la torre, que en sus tiempos esplendorosos era el pilar, envidia de todos. Espera de temblor que tire abajo la ruinas que aún se sostienen y que sólo necesitan un soplo para besar el suelo
Miras y rémiras y no ves más que un futuro negro, de un pasado semicolorido que dio paso a un presente lleno de grises.
Y ya no sabes lo que ves, ni que viste un tiempo atrás, solo quedan recuerdos idealizados y tragedias exageradas por la memoria de aquel instante que hizo un daño irremediable.
Nada vuelve a ser igual, eres extraño en tus propias experiencias como si fuese la mala película de alguien que no conoces. Y los personajes no son más que el invento de un sueño que terminó en pesadilla.
Y de repente le miras.....
Vuelves a mirar a esa figura inerte que tantas veces lleno de risas y tus días. Que tantas veces inundó de locura tu cuerda vida.
Ahí, sin más latido que el paso del tiempo. El de horas sucediéndose a ritmo de minutos incansables. Ahí, esperando que un terremoto derrumbe los restos de la torre, que en sus tiempos esplendorosos era el pilar, envidia de todos. Espera de temblor que tire abajo la ruinas que aún se sostienen y que sólo necesitan un soplo para besar el suelo
Miras y rémiras y no ves más que un futuro negro, de un pasado semicolorido que dio paso a un presente lleno de grises.
Y ya no sabes lo que ves, ni que viste un tiempo atrás, solo quedan recuerdos idealizados y tragedias exageradas por la memoria de aquel instante que hizo un daño irremediable.
Nada vuelve a ser igual, eres extraño en tus propias experiencias como si fuese la mala película de alguien que no conoces. Y los personajes no son más que el invento de un sueño que terminó en pesadilla.
Y de repente le miras.....
miércoles, 4 de marzo de 2015
Odio
Odio, que palabra más triste y fea. Odio, son cuatro letras , como amor pero no tienen la misma musicalidad. Odio, que puede ser tan fuerte para que tengamos tal sentimiento?
Pocas cosas han hecho, o ninguna , que tenga tanta animadversión. Odio, odiar, despertarlo o que alguien despierte eso, ufff da mal cuerpo.
La vida no no es todo color de rosa, pero tampoco gris. Las cosas son de diferentes colores y a veces de todos juntos. Muchas veces de ninguno de nuestro agrado y aun así podemos soportarlo.
Odiar, te quita energía, te hace estar triste, amargado. El odio se apodera de tu interior, se alimenta de tu ilusión haciéndola desaparecer por completo. Crece al ritmo que merma tu positivismo. Te vuelve oscuro, gris, sin luz. Te envuelve en una nube de tormenta constante sin dejarte ver el sol, ni que un rayo se cuele en tanta negatividad.
Nada, ni nadie ha despertado tan mal sentimiento, y espero no haberlo producido en nadie. Eso no quiere ecir que no me hiciesen daño, que no haya sufrido y muchas veces en manos de alguien que apreciaba y con toda la mala intención posible. Y aún ahí, no pude albergar odio en mi interior. Si deseé, le deseé lo pero durante un breve instante. Me quitaba vida, ilusión, esperanza, alegría, bienestar. .. y al final el daño hecho era mayor y más duradero en el tiempo.
La vida es muy corta y de tiempo indeterminado como para gastarla en odios, rencores, rabietas, ojerizas y demas sentimientos que no son más que un veneno físico y mental. Seré una ilusa pero prefiero ver el lado bueno de las cosas que lo malo ya viene solo.
martes, 3 de marzo de 2015
Príncipe azul
El príncipe azul es un mito. Y aunque sabemos que no existe, nos creemos a pies juntillas. En todos los medios, publicidades nos lo venden como algo palpable. Y no es más. Que un sueño inalcanzable.
Culpamos al romanticismo que rezuma series, pelis y demas. Nos venden un caballero que nos va a salvar. Y si consigue salvarse el solo, ya hace bastante. Cuando en el fondo ni buscamos caballero ni que nos salven.
Soñamos que aparezca ese príncipe, ese ser que nos haga sentir mariposas en el estomago, que nos irte la respiración al pensarlo. Que cuando nos llame nos tiemble el pulso par contestar. Esa persona que nos haga soñar , que nos enamore cada día y nos descentre y al mismo tiempo nos coloque en un estado de felicidad continua.
Y cuando aparece esa persona que creemos es el príncipe azul, nos ponemos una venda en los ojos, y lo vemos más guapo de lo que su belleza natural tiene. Lo apreciamos más alto aunque no supere la media de altura normal. Lo vemos más encantador , más atractivo, y así con toda cualidad que posea, la veremos aumentada positivamente.
Y como todo lo bueno en la vida termina por desaparecer. El espejismo da paso a la auténtica realidad. Y ya no es tan alto, más bien de nuestra altura. Ya no es tan guapo, es normalilo tirando a feucho. Y la buena conversación que pensábamos que era dueño, es un monotema aburrido y repititivo.
Es que todo es maravilloso, ideal, hasta que toca ponerse a fregar, a recoger la ropa tirada... a planchar... y demas tareas...
Y de repente el príncipe azul no es azul es desteñido y tu no está dispuesto a buscar el fijador e color, que ya tienes bastante con lavar tu ropa para ponerte cada día como para lavar la del otro que pierde color por momentos.
No quiero príncipes azules, lo que quiero, y todos queremos en el fondo, es alguien con quien compartir, caminar e ir hacia una meta común. Y en ese camino disfrutar de cada paso de es camino en compañía. No quiero un príncipe, quiero un compañero de viaje sin exceso equipaje
.
Culpamos al romanticismo que rezuma series, pelis y demas. Nos venden un caballero que nos va a salvar. Y si consigue salvarse el solo, ya hace bastante. Cuando en el fondo ni buscamos caballero ni que nos salven.
Soñamos que aparezca ese príncipe, ese ser que nos haga sentir mariposas en el estomago, que nos irte la respiración al pensarlo. Que cuando nos llame nos tiemble el pulso par contestar. Esa persona que nos haga soñar , que nos enamore cada día y nos descentre y al mismo tiempo nos coloque en un estado de felicidad continua.
Y cuando aparece esa persona que creemos es el príncipe azul, nos ponemos una venda en los ojos, y lo vemos más guapo de lo que su belleza natural tiene. Lo apreciamos más alto aunque no supere la media de altura normal. Lo vemos más encantador , más atractivo, y así con toda cualidad que posea, la veremos aumentada positivamente.
Y como todo lo bueno en la vida termina por desaparecer. El espejismo da paso a la auténtica realidad. Y ya no es tan alto, más bien de nuestra altura. Ya no es tan guapo, es normalilo tirando a feucho. Y la buena conversación que pensábamos que era dueño, es un monotema aburrido y repititivo.
Es que todo es maravilloso, ideal, hasta que toca ponerse a fregar, a recoger la ropa tirada... a planchar... y demas tareas...
Y de repente el príncipe azul no es azul es desteñido y tu no está dispuesto a buscar el fijador e color, que ya tienes bastante con lavar tu ropa para ponerte cada día como para lavar la del otro que pierde color por momentos.
No quiero príncipes azules, lo que quiero, y todos queremos en el fondo, es alguien con quien compartir, caminar e ir hacia una meta común. Y en ese camino disfrutar de cada paso de es camino en compañía. No quiero un príncipe, quiero un compañero de viaje sin exceso equipaje
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lunes, 2 de marzo de 2015
Todos se descubren
En algún momento de nuestras vidas conocemos a alguien que nos trastoca. Que sin buscarlo o buscándolo pone nuestro mundo patas arriba, o por lo menos lo descoloca lo suficiente como para que no pueda sr igual, por mucho que nos empeñemos en ordenarlo.
Esto nos pasa desde pequeños, y en la adolescencia, y en la madurez y en la actualidad. Quien se cree libre que te la piedra y enseñe la mano. Nos pasa y nos seguirá pasando.
El problema, es cunado esa persona es el centro de nuestro universo, de nuestra galaxia. Y tanto círculo que no somos capaces de ver el cielo lleno de estrellas, ni los otros planetas con sus respectivos satélites. Sólo y solo vemos nuestro universo, que lo creo enorme y es muy reducido.
Aceptamos consejos e ideas como nuestras, sin percatarnos que son sutilmente inducidas para hacernos pensar que son propias. Nos convencen de actitudes que cuestionaríamos sin pestañear si tuviésemos una amplia visión y no tan reducida.
El tiempo pasa, y renunciamos a nuestras inquietudes por satisfacer ls suyas, lo hacemos gustosos, pensando que recibimos lo mismo. No cuestionamos, confiamos. Damos lo que nos sale dar, porque así lo sentimos.
Pero después de una revolución viene la calma, el poner bases, el de trazar un camino. Y aunque pensamos que todo estaba claro, empieza desgarrarse el telón invisible de la comedia representada. Los actores de quitan la máscara y te creía arropado y no es todo más que una fara. Se van del escenario y te queda solo, mirando un público cómplice y al mismo tipo decepcionado, pus te veían como un actor más de aquello.
Y el que creías protagonista de la historia no es más que el actor en prácticas, en busca e nuevas experiencias y con poca vida fuera del teatro. Y son ser capaz de aceptar que ha representado un papel.
El es actor, actriz o payaso, que más da. Nosotros somos bufones a sueldo de los sueños y de la confianza en esa persona que puso patas arriba un mundo que parecía bien cimentado y solo tenia sólida la extructura exterior.
Toda función dura lo que duran los tres actos. .y al final todos los personajes se descubren....tarde o temprano se quitan la máscara.
Esto nos pasa desde pequeños, y en la adolescencia, y en la madurez y en la actualidad. Quien se cree libre que te la piedra y enseñe la mano. Nos pasa y nos seguirá pasando.
El problema, es cunado esa persona es el centro de nuestro universo, de nuestra galaxia. Y tanto círculo que no somos capaces de ver el cielo lleno de estrellas, ni los otros planetas con sus respectivos satélites. Sólo y solo vemos nuestro universo, que lo creo enorme y es muy reducido.
Aceptamos consejos e ideas como nuestras, sin percatarnos que son sutilmente inducidas para hacernos pensar que son propias. Nos convencen de actitudes que cuestionaríamos sin pestañear si tuviésemos una amplia visión y no tan reducida.
El tiempo pasa, y renunciamos a nuestras inquietudes por satisfacer ls suyas, lo hacemos gustosos, pensando que recibimos lo mismo. No cuestionamos, confiamos. Damos lo que nos sale dar, porque así lo sentimos.
Pero después de una revolución viene la calma, el poner bases, el de trazar un camino. Y aunque pensamos que todo estaba claro, empieza desgarrarse el telón invisible de la comedia representada. Los actores de quitan la máscara y te creía arropado y no es todo más que una fara. Se van del escenario y te queda solo, mirando un público cómplice y al mismo tipo decepcionado, pus te veían como un actor más de aquello.
Y el que creías protagonista de la historia no es más que el actor en prácticas, en busca e nuevas experiencias y con poca vida fuera del teatro. Y son ser capaz de aceptar que ha representado un papel.
El es actor, actriz o payaso, que más da. Nosotros somos bufones a sueldo de los sueños y de la confianza en esa persona que puso patas arriba un mundo que parecía bien cimentado y solo tenia sólida la extructura exterior.
Toda función dura lo que duran los tres actos. .y al final todos los personajes se descubren....tarde o temprano se quitan la máscara.
domingo, 1 de marzo de 2015
Primera vez
Siempre hay una primera vez para todo. Hasta hay una primera vez para mandar a la gente a tomar por saco y decirle " no te quiero en mi vida" . La verdad, es que nunca esperaba decírselo a alguna persona concreto, pero las cosas cambian y la gente varía su forma e pensar.
Intenté entender tus razones, tu forma de actuar. No lo conseguí, aunque supuse que tendrías Buenas razones para hacerlo. No arremetí contra ti, apesar de que creas lo contrario. Pues no eres ni ses la única persona que ha formado parte de mi vida en los últimos tiempos.
Sólo dejé pasar el tiempo y ya se vería. ... ofrecíste una amistad que no estabas dispuesto a dar y que yo no pedí. Y que te dije que no sabia si a la larga aceptaría. Confié en ti y me de volviste desconfianza.
Pasó el tiempo y volviste, disfrazado de cordialidad y de educación, de ética y moral de caballero salvador. Ni necesito ni busco quien me salve. Y jugar sucio y aun tienes la ropa sin lavar. Prueba a a ponerte esa ropa y veras como no huele bien.
Me alegré en un primer momento, pensé que era un acercamiento sin doblez , fruto de la reflexión que ofrece el distanciamiento. Me equivoqué de nuevo.
En un primer momento todo bien rollo, cuando re pregunté por lo que había pasado empezaron los reproches , los juicios, y osaste valorar y juzgar mi goma de proceder, sentenciando como soy o lo que tu crees saber de mi.
Puedes estar en lo cierto, aunque pienso que te equivocas... puedo ser muchas cosas y no todas Buenas, pero nunca, nunca he sido una persona caprichosa...ojalá lo fuese que seguramente me iría mejor.
Así que, siempre hay una primera vez... y esta es la mia....
Intenté entender tus razones, tu forma de actuar. No lo conseguí, aunque supuse que tendrías Buenas razones para hacerlo. No arremetí contra ti, apesar de que creas lo contrario. Pues no eres ni ses la única persona que ha formado parte de mi vida en los últimos tiempos.
Sólo dejé pasar el tiempo y ya se vería. ... ofrecíste una amistad que no estabas dispuesto a dar y que yo no pedí. Y que te dije que no sabia si a la larga aceptaría. Confié en ti y me de volviste desconfianza.
Pasó el tiempo y volviste, disfrazado de cordialidad y de educación, de ética y moral de caballero salvador. Ni necesito ni busco quien me salve. Y jugar sucio y aun tienes la ropa sin lavar. Prueba a a ponerte esa ropa y veras como no huele bien.
Me alegré en un primer momento, pensé que era un acercamiento sin doblez , fruto de la reflexión que ofrece el distanciamiento. Me equivoqué de nuevo.
En un primer momento todo bien rollo, cuando re pregunté por lo que había pasado empezaron los reproches , los juicios, y osaste valorar y juzgar mi goma de proceder, sentenciando como soy o lo que tu crees saber de mi.
Puedes estar en lo cierto, aunque pienso que te equivocas... puedo ser muchas cosas y no todas Buenas, pero nunca, nunca he sido una persona caprichosa...ojalá lo fuese que seguramente me iría mejor.
Así que, siempre hay una primera vez... y esta es la mia....
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