sábado, 21 de diciembre de 2013

Perfecto imperfecto

Existe lo perfecto? Lo perfecto es según quien lo mire. Yo huyó como un rayo de lo excesivamente perfecto. Sin embargo, conmigo misma me exigo lo maximo, rozando la perfección aunque nunca lo logró.
Que es lo perfecto? Hay alguna persona perfecta sin defecto alguno? Creo que no, no puede existir. Cuando digo que huyó de la perfección, está mal expresado, huyó de esa perfección artificial, que chirría ya en si misma. Huyó de esas personas que se comportan como oprimidamente correctas, siempre autocontrolando sus palabras sus gestos, o lo moralmente aceptado. En el fondo creo que están reprimidas.
Lo perfecto esta lleno de impefecciones y ahí es donde está la belleza. Esas pequeñas diferencias, esos pequeños detalles que hacen que sea realmente perfecto. Y lo perfecto para mi no tiene que serlo para ti.




viernes, 20 de diciembre de 2013

Estar, aislarse, estar, aislarse, irse.

Aislarse cuando uno está mal, es una buena salida e incluso necesaria. Necesitamos de soledad y más cuando hay excesiva gente a nuestro alrededor. Las visitas que vienen a hacernos compañía, muchas veces terminan saturando. No es lo que pretenden, pero es lo que consiguen.
Ese agobio, nos encamina a aislarnos. El problema de esa soledad, es que dejamos mucha gente, incluso a personas que no han provocado tal situación. Algunas entienden nuestra decisión, la respeta y acepta. Otra por lo contrario sigue saturandonos a pesar de nuestra claridad.
A esas personas que nos entienden son las primeras que apartarnos, sobretodo por su exceso de comprensión, y sin querer les hacemos daño. A pesar de todo, cuando volvemos a estar en plena forma, tampoco son las primeras a las que llamamos, las relegamos a un segundo plano, por su comprensión. Porque a pesar del todo siempre están ahí.
No valoramos su entrega y tampoco su paciencia en la espera. Y alguna vez, no muy lejana, cuando volvamos a aislarnos, la apartaremos de nuevo. En nuestra soledad encontraremos el norte. Pasado un tiempo, las buscaremos y ya no estará,  se habrán ido cansados de estar ahi. Se irán saturados,  ahora ellos de que no valoremos sus detalles, sus palabras, su paciencia, su cariño.....Y al aislarnos de nuevo ya no estaran a nuestra vuelta y será un aislamiento frío, solitario, y con resquemor por no cuidar a quien tantas veces nos cuidó.


jueves, 19 de diciembre de 2013

Cada uno tiene la suya; opinión

Las opiniones es algo subjetivo. Todos tenemos la nuestra, ni una es mejor que la del otro.
Cuándo opino de algo me gusta tener datos suficientes y como norma particualr no suelo opinar si antes no me han invitado a hacerlo. Intento siempre en el otro lado, dsr una perspectiva diferente y nunca busco ser complaciente, incluso cuando mi opinion no sea del agrado dequien me la pide.
Una cosa es opinar y otra diferente es juzgar. No juzgo a nadie, ni por lo que dice ni por lo que hace. No es que sea mejor que nadie. Lo que no soy es quien para hacerlo, además no se como actuaría yo.
Ante una situación, puedo tener la seguridad de hacerlo de un modo. Llegado el momento y dependiendo de las circunstancias uedo actuar de forma distinta. Así que mejor, ni me atrevo.
He juzgado muy pocas veces en mi vida y han sido en casos muy concretos. En su mayoría me atañían a mi, y siempre he intentado entender a la otra parte.
Con las opiniones me pasa más de lo mismo. Si me cuentas algo, escucho y si me dicen tu que opinas, es cuando doy mi punto de vista. Partiendo de la base que es "mi" opinión y no por ello la acertada, simplemente una opinión más.
Antes de juzgar, de opinar, poneros en los zapatos del otro y la perspectiva cambia, ya no son tan cómodos y ya no opinamos tan a la ligera.
Opiniones tenemos todos y en la variedad está la riqueza

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Una foto y un abrazo

Aquella foto de ti convaleciente,  que me enviaste, hicieron que saltarán mil cosas alborotadamente en mi cabeza. Exigiría la teletransportacion ya.
Lo que hubiese dado por poder estar en ese mismo lugar, aunque sólo fuese en la misma habitacion. Que pudieses mirarme a los ojos y yo a ti sin nada más que añadir.
Sabía que estabas bien acompañado, aunque la mejor compañía seríamos tu y yo solos.
En esos momentos piensas "que putada la distancia". No se trata sólo de kilómetros, distancia igualmente. Así que podría decirte mil cosas. Las intuyes sin que de mi boca salga ninguna palabra.Me entiendes mejor que si hablase. Y no puedo más que transmitir mi calor humano medisnte letras Unidas y pensamientos que te llegaran sin mi permiso para viajar hasta ti.
Sabía que estabas bien, cansado pero bien. Lo repetias una y otra vez, y no para que no  me preocupase, sino porque así era. Pero cuando no se puede tocar, ni ver, ese bien no es suficiente para aplacar las ansias de un roce, de una csricia, de una mirada, de una sonrisa.
Cerca y lejos a la vez. Insisto "que putada la distancia". Las cartas son las que son, o se juega con las que tocsn o se deja la partida. Jugamos aunque el juego no era favorable y con el tiempo cambiar las reglas para la siguiente mano.
Estuve. Estoy y lo sabes. Estuviste, Estás y lo sé. Me sientes y te siento.
"Que putada....." Lo bueno de todo eso es que hace que te des cuenta por una simple convalecencia, que importante es quien está al otro lado y las ganas de darle un abrazo y que te lo den.
"Mejorate", fue mi deseo, acompañado de "me cobraré ese abrazo que pagaré con intereses atrasados".


martes, 17 de diciembre de 2013

Monosilabos

Cada palabra que decimos, cada frase escrita, está sujeta a interpretaciones. Son libres según quien las lea. Muchas veces el subconsciente nos juega malas pasadas o buenas, y depende que o como lo escribamos puede darse un@ u otr@  por aludid@.
Ahí es donde entra la capacidad de cada uno de leer entrelineas, de intuir lo que cierran esas palabras.
En algunas ocasiones, un simple monosílabo como respuesta, es más clarificador que una larga frase, para percibir que algo no va bien. No alcanzas a saber exactamente lo que ocurre, pero de que algo pasa no tienes la menor duda.
En esto,  también entra en juego el interlocutor y su actitud. Hay quienes, les cuesta abrirse y contarte lo que les pasa. Pedir ayuda o decir simplemente no estoy bien. O es que sabe que la otra persona le intuye y sabrá interpretar los silencios o las ausencias de palabras.
En ese punto estoy yo, intuyo, tengo un sexto sentido, o será que soy media bruja. Me resulta fácil saber cuando algo no va del todo bien, yme crea cierta desazón.
Mezcla de sensaciones. Esperan que esté ah,  que entienda, que apoye, y al mimso tiempo siento que me apartan y se aislan. Levantan un muro de protección a su alrededor.
Ciertas veces, soy perseverante, que insisto hasta derribarlo, llegando a ser un poc pesadilla y por qué no, tocar un poco las narices para que se suelten.
Otras veces, cansada de estar siempre ahi,  me apsato y dejó que se aireen y cuando el viento les despeja las ideas, vuelven a ser ellos.
Un día,  hablando con una de estas personas me dijo que a veces era menos considerada conmigo porque era comprensiva, tenía empatía, "bueno eres tu".
Yo soy yo, de eso no hay duda, y por supuesto se como soy.
Las circunstancias son las que son, y no se puede siempre tener una charla, no se puede "Quedamos a tal hora, café y hablamos",  esos monosílabos son como punzadas de preocupación a pesar de que te digan "no te preocupes, todo bien". Y la preocupación aumenta sin pedir permiso.
Estos días he recbido monosílabos por doquier, debe ser el viento que toulea a los genios y más de un genio me rodea.


lunes, 16 de diciembre de 2013

Al pasar delante del bar.

Hace unos días, pasé por delante del bar donde puse punto y aparte a nuestra historia. Han pasado ya más de diez años y aún están vivos esos momentos en mi memoria.
Habíamos quedado como otras tantas veces. Tomar un café entre amigos, amigos que se denudan con la mirada, que cada roce de de dedos no era un contacto casual. Tensiones que se oían desde cualquier lugar del local. 
En esta ocasión el desenlace sería diferente a otras veces. Conversaciones, risas, anécdotas, sin ninguno de los dos tocar el tema del que había que hablar.
Pasaron los minutos como segundos. Cuando fue la hora de la despedida, en la puerta del bar, piropeaste mi físico, mi vestimenta (elegida meticulosamente para la ocasión, hay que decirlo), me sacaste los colores, como de costumbre. Rozaste mis mejillas, jugaste con mi pelo, pero...
El juego había cambiado, no quería una mano de vez en cuando, quería jugar la partida entera, con todas sus consecuencias, y tu no podías, no disponias del tiempo suficiente. Ya vivias de prestado y yo sin saberlo.
Te acercaste para despedirte. Tus labios buscaron los míos, y aunque mi razón decía una cosa, mandó el corazón y ganó.
Terminó aquel eterno beso y mi frialdad te heló. Era una despedida en toda regla, la despedida más dolorosa que nunca quise hacer. Y un "amigos", casi inaudible brotó de mi boca. No respondiste, la tristeza se reflejaba en tu mirada. Un beso en la mejilla y me di la vuelta.
No quise mirar atrás, me viste alejarme y el corazón se me partió en dos. Luchaste por no ir detrás de mi, por pedirme que no me fuese, por retenerme, porque me quedara junto a ti.
Sabias que te quedaba poco tiempo y no querías que yo lo sospechase. Ahora con el tiempo me doy cuenta que fue un acto de amor y no de cobardía.
Al pasar delante del bar, hoy y siempre, no puedo evitar recordar.   


domingo, 15 de diciembre de 2013

No me gusta la navidad... o si, no.

Llegó la Navidad, la ciudad iluminada, villancicos por doquier. La gente compra regalos para unos y otros. Y yo si pudiera irme aún sitio desierto donde nuncaoyeran hablar de la Navidad, me iría sin pensarlo.
Cada vez menos me gustan estos días, me parecen fechas de consumo sin control. De regalar por cumplir, sin pensar ni en la persona ni en lo que le gustaría.
Meses atrás ya nos bombardean con anuncios de juguetes. Antes de que empiece diciembre las tiendas ya están decoradas con temática navideña, luces, árboles y demás parafernalia de esta época.
Me satura tanta felicidad ficticia, tanta hipocresía disfrazada de cordialidad y amor.
Mucha gente se vuelve ñoña, y con una sonrisa forzada para no desentonar con el ambiente ideal y magico.
La magia debiera de existir todo el año, recordarle a esa persona que pensamos en ella. Es regalar algo cualquier día, por el simple hecho de acordarte de ella. Querer disfrutar cada instante de la gente que es importante para ti. Levantar el teléfono y preguntar que tal, a ese alguienque hace tiempo que no sabes de ella.
Ah!! Esto se hace en Navidad?! Será que yo celebro Navidad tdoel año, o por el contrario hay mucha gente que hace el teatrillo bsratomy sin mucho guión.
Si miráis por la ventada, vereis árboles, luces y demás, y poca gente en elsalon compartiendo momentos y risas.
Que acaben pronto estos días y despertemos de este sueño irreal, que es la Navidad de consumo y no la Navidad de corazón.