Las distancias pueden ser físicas o emocionales. Las físicas, son de kilómetros o circunstanciales, y si hay ganas e interés de salvarlas sé consigue.
Las emocionales también son salvables, perocuando empiezan a existir, acortarlas siempre es más complicado.
Estar con gente a tu alrededor, a centímetros, a metros, y que la distancia sea tan grandeque no oyes sus palabras ni las tuyas son oídas. Llega a ser una desesperación enorme y aún aumenta más las distancias si cabe.
Con las físicas pasa todo lo contrario, puede haber cientos e incluso miles de kilómetros y sentir la cercanía.
Y esa cercanía con el tiempo va acortando el espacio, los kilómetros se vuelven metros, hasta que sólo existan milímetros.
La distancia la ponemos cada uno, a nuestra manera, dependiendo del interés que tengamos.
La distancia no es un impedimento, no es un límite, sino una circunstancia momentánea y cambiante. Si te alejas de alguien que tiened al lado, acercarte después puede ocurrir que cuando vuelvas ya no esté y la distancia sea infinita.
Lejanía en la cercanía y cercanía en la distancia. Ahí esta el quid de la cuestión.
sábado, 7 de diciembre de 2013
viernes, 6 de diciembre de 2013
Cuando me bajo de los tacones
Después de un día subida a mis tacones, llegó a casa, me descalzo y empiezo a desnudar mis pensamiento. Es ahí donde soy más yo. Al bajarme de ellos regreso a mi refugio, a mi isla, a mi mundo, a mi tranquilidad. Es el momento de pararme, descansar del ajetreo de aquí para allá, sin un segundo para detenerme del ir y venir de un día contrarreloj.
Mientras delcalza paseo por la casa silenciosa, instantes, pensamientos, conversaciones, gente,... Vienen a mi mente y pausadamente reflexionó, recapacito, discuto conmigo misma en paz, sin interrupciones.
Ahí empieza mi momento, del mi me conmigo.... Íntima, reservada, tímida, sienciosa, tranquila, paciente..... Cuando me bajo de los tacones.
Mientras delcalza paseo por la casa silenciosa, instantes, pensamientos, conversaciones, gente,... Vienen a mi mente y pausadamente reflexionó, recapacito, discuto conmigo misma en paz, sin interrupciones.
Ahí empieza mi momento, del mi me conmigo.... Íntima, reservada, tímida, sienciosa, tranquila, paciente..... Cuando me bajo de los tacones.
jueves, 5 de diciembre de 2013
Quien eres?
Cuando me preguntó quien eres? Me quede sorprendida, pensé que me conocía que realmente me conocía o intuía quien era. Era una pregunta simple. Contesté, ya sabes mi edad, como me llamo y te puedo decir de donde soy.... Pero no era esa la pregunta.
Quien soy?
Soy una mujer de treinta y tantos, que llevaba mucho tiempo dormida y ha empezado a despertar.
Soy una persona muy clara, a veces excesivamente directa, y otras un poco traviesa a quien le gusta jugar.
Soy sincera, sin doblez, aunque muy reservada con su vida y recelosa de contar en exceso cosas de si misma.
Intuición tengo, por la cual me guío y no suele fallarme. Me gusta observar, y llevo muy mal cuando me siento observada.
Pocos amigos forman parte de mi círculo, un poco selectiva que se vuelve una.
Visceral en muchos casos, me dejó guiar por el corazón, pero tengo mente fría ante los problemas.
Soy una persona inquieta, muy curiosa y ávida de aprender.
Soy una niña que he tenido el mal gusto de crecer, y perder parte de la inocencia.
Soy... Una mujer y mil a la vez, soy, soy una persona en constante cambio. Soy, soy, soy quien se mira en el espejo cada mañana y se reconoce....
Y tú quién eres?
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Desnudarse
A la gente que nos gusta escribir, tenemos un poco de exhibicionistas, cada palabra, cada frase, refleja de nosotros más de lo que realmente somos conscientes.
Al escribir vamos despojandonos de la ropa despacio, muy despacio. Incluso a veces llegamos a sentir el frío que nos deja tal desnudez.
Todo eso no quiere decir, que nos guste enseñarnos con facilidad a los demás.
Algunas veces la ropa la vamos tirando por la habitación, y otras la ordenamos en el armario o la dejamos desordenada en la silla.
Escribimos como un ejercicio de saldar nuestros miedos, pensamientos, dotandoles de vida al escribirlos, como una cura de salud.
Hay gente que se va a un balneario a reponer fuerzas, otros necesitan salir de fiesta y no pensar. Y hay algunos que hacen deporte o se van a pasear.
A muchos les invitas a café y no dejan de contarte sus problemas. Y los hay que los razonan consigo mismo en soledad.
Los que escribimos nos desahogamos, lloramos, reímos, amamos, etc....todo eso y más mediante las palabras (escritas), y si conseguimos transmitir sensaciones y emociones. No ser indifernte para quien nos lee es el mejor premio.
Escribir escribimos todos, transmitir es otro cantar. Ya puestos a quedarnos desnudos por lo menos no pasar frío.
Al escribir vamos despojandonos de la ropa despacio, muy despacio. Incluso a veces llegamos a sentir el frío que nos deja tal desnudez.
Todo eso no quiere decir, que nos guste enseñarnos con facilidad a los demás.
Algunas veces la ropa la vamos tirando por la habitación, y otras la ordenamos en el armario o la dejamos desordenada en la silla.
Escribimos como un ejercicio de saldar nuestros miedos, pensamientos, dotandoles de vida al escribirlos, como una cura de salud.
Hay gente que se va a un balneario a reponer fuerzas, otros necesitan salir de fiesta y no pensar. Y hay algunos que hacen deporte o se van a pasear.
A muchos les invitas a café y no dejan de contarte sus problemas. Y los hay que los razonan consigo mismo en soledad.
Los que escribimos nos desahogamos, lloramos, reímos, amamos, etc....todo eso y más mediante las palabras (escritas), y si conseguimos transmitir sensaciones y emociones. No ser indifernte para quien nos lee es el mejor premio.
Escribir escribimos todos, transmitir es otro cantar. Ya puestos a quedarnos desnudos por lo menos no pasar frío.
martes, 3 de diciembre de 2013
Decisiones
Las decisiones es mejor tomarlas en frío, recapacitarlas, analizarlas y ver las diferentes opciones.
Cuando está la cosa en caliente, no somos objetivos, no pensamos con claridad. Está todo demssiado embarullado y se mezclan emociones y sensaciones haciendo más complicado pensar nítidamente.
La gente que sosmos impulsivos y viscerales, muy emocionales, nos cuesta darle tiempo al tiempo. Pensar las cosas, pero cuando logramos hacerlo somos fríos y muy calculadores. Si conseguimos apartarnos lo suficiente del conflicto tenemos el poder de ver desde otro prisma y resolver fácilmente el problema.
Para tomar una decisión sea de lo que sea es mejor cuando la cosa está calmada, dejar tiempo, analizarlo. Y todo empieza a tener un color diferente y lo que ayer era negro hoy puede ser gris o de vivos colores.
Las decisiones no son decisiones sin más, hasta la más ínfima de ellas tiene consecuencias y esas son las que tenemos que estar dispuestos a asumir. Mejor con cabeza fría y corazón caliente.
Cuando está la cosa en caliente, no somos objetivos, no pensamos con claridad. Está todo demssiado embarullado y se mezclan emociones y sensaciones haciendo más complicado pensar nítidamente.
La gente que sosmos impulsivos y viscerales, muy emocionales, nos cuesta darle tiempo al tiempo. Pensar las cosas, pero cuando logramos hacerlo somos fríos y muy calculadores. Si conseguimos apartarnos lo suficiente del conflicto tenemos el poder de ver desde otro prisma y resolver fácilmente el problema.
Para tomar una decisión sea de lo que sea es mejor cuando la cosa está calmada, dejar tiempo, analizarlo. Y todo empieza a tener un color diferente y lo que ayer era negro hoy puede ser gris o de vivos colores.
Las decisiones no son decisiones sin más, hasta la más ínfima de ellas tiene consecuencias y esas son las que tenemos que estar dispuestos a asumir. Mejor con cabeza fría y corazón caliente.
lunes, 2 de diciembre de 2013
Encontrarse
Hay momentos en la vida que teencuentran sin buscarte. Aparecen de repente, despacio, sin hacer ruido. Poco a poco se van haciendo hueco, aunque con pasos hacia adelante y alguno para atrás. Puede haber momentos complicados que pueden desbaratar todo, o por el contrario afianzarlo más.
Incluso intentos fallidos de mil y una ilusión, que pueden aumentar la distancia o acortarla cada día más.
Cuando te encuantran, puedes dejar encontrarte o huir. Si decides seguir la búsqueda Con quien te encontró, empezaras un camino largo, corto, fácil, difícil, pero acompañado.
A veces el temor o el reparo a que el viaje no sea como planeamos nos coarta la libertad para disfrutar lo.
Si te encuentran sin buscarte y sin buscarte te han encontrado, déjate guiar por tu instinto, pues las casualidades no existen, ni ningún encuentro buscado o no pasa por nada.
Incluso intentos fallidos de mil y una ilusión, que pueden aumentar la distancia o acortarla cada día más.
Cuando te encuantran, puedes dejar encontrarte o huir. Si decides seguir la búsqueda Con quien te encontró, empezaras un camino largo, corto, fácil, difícil, pero acompañado.
A veces el temor o el reparo a que el viaje no sea como planeamos nos coarta la libertad para disfrutar lo.
Si te encuentran sin buscarte y sin buscarte te han encontrado, déjate guiar por tu instinto, pues las casualidades no existen, ni ningún encuentro buscado o no pasa por nada.
domingo, 1 de diciembre de 2013
Una mirada...
La mirada cuenta muchas cosas, que muchas veces las palabras no alcanzan a transmitir.
En una conversación me gusta mirar a los ojos a la persona que tengo en frente y que ella me mire. Cuando escucho suelo mirar a los ojos mientras me hablan, aunque cuando lo hago yo, me cueste más.
Las miradas pueden ser un reflejo del alma, o no mostrar lo que esconde.
Una mirada te transmite sensaciones, emociones,.... Depende de la conversación, del silencio y por supuesto de los interlocutores.
Una mirada puede hacer que sientas miedo, temor o leer el tuyo. También puede lograr desnudarte sin tan siquiera pestañear. Sacar hacia fuera lo más oculto.
Una mirada puede reconfortarte, contarte historias, animarte.
Una mirada puede ser la conexión en un instante o para siempre.
Una mirada puede ser un libro abierto o tener mil candados.
Una mirada puede ordenarte, ser autoridad sin usar ninguna palabra.
Una mirada puede seducirte, dejar que la seduzcas.
Una mirada puede hacer revoltear mariposas dormidas.
Una mirada es al fin lenguaje no verbal pero fundamental entre dos personas.
Una mirada puede decir te quiero o te odio como nunca lo he hecho.
Una mirada puede abrir puertas o cerrarlas para no abrirlas jamás.
Una mirada..... Hay que saberla leer, sobre todo entre líneas.
Cómo dijo alguien una vez, quien no sabe leer una mirada no merece la pena una gran explicación, no la entenderá de ninguna de las maneras.
En una conversación me gusta mirar a los ojos a la persona que tengo en frente y que ella me mire. Cuando escucho suelo mirar a los ojos mientras me hablan, aunque cuando lo hago yo, me cueste más.
Las miradas pueden ser un reflejo del alma, o no mostrar lo que esconde.
Una mirada te transmite sensaciones, emociones,.... Depende de la conversación, del silencio y por supuesto de los interlocutores.
Una mirada puede hacer que sientas miedo, temor o leer el tuyo. También puede lograr desnudarte sin tan siquiera pestañear. Sacar hacia fuera lo más oculto.
Una mirada puede reconfortarte, contarte historias, animarte.
Una mirada puede ser la conexión en un instante o para siempre.
Una mirada puede ser un libro abierto o tener mil candados.
Una mirada puede ordenarte, ser autoridad sin usar ninguna palabra.
Una mirada puede seducirte, dejar que la seduzcas.
Una mirada puede hacer revoltear mariposas dormidas.
Una mirada es al fin lenguaje no verbal pero fundamental entre dos personas.
Una mirada puede decir te quiero o te odio como nunca lo he hecho.
Una mirada puede abrir puertas o cerrarlas para no abrirlas jamás.
Una mirada..... Hay que saberla leer, sobre todo entre líneas.
Cómo dijo alguien una vez, quien no sabe leer una mirada no merece la pena una gran explicación, no la entenderá de ninguna de las maneras.
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